Diario Sur

OJO DE HALCÓN

De puertas y rotondas

Que el gran Pedro Bazán no tuviera un solo reconocimiento en La Rosaleda era un error mayúsculo que ahora va a subsanarse. El primer mito del malaguismo tendrá su puerta en el estadio y, lo que para mí tiene más valor, va a ser inaugurada por Carmen, la persona clave para que nuestros mayores disfrutaran de sus numerosos goles. Aún recuerdo cómo mi añorado Pacurrón se quejaba amargamente porque no se valoraba la figura del algabeño. Y encima me abroncaba porque decía que yo nunca lo recordaba en mis artículos... El criterio que sigue el Málaga para dedicar puertas a sus mitos me encanta. Nadie puede discutir las concedidas hasta ahora. Cada uno tendrá sus gustos, pero Viberti, Migueli, Benítez y Bazán son nombres históricos del malaguismo. En mi opinión deben ser acreedores a este honor aquellos que hayan estado vinculados varias décadas al club o que hayan marcado una época como futbolista. En el primer caso están para mí, por ejemplo, el inimitable Chales y mi querido 'tío marroquí', Ben Barek; en el segundo, por la impresionante revolución que supuso su llegada, Juanito. Y de la época reciente, nadie como el paradigma de la profesionalidad, Julio Dely Valdés. Tampoco considero muy justo que no se le haya hecho el más mínimo reconocimiento a dos entrenadores imprescindibles y por los que siento tanta admiración como afecto personal (quizá por ello sea poco objetivo), Joaquín Peiró y Manuel Pellegrini. En cambio, en el caso de este, vamos camino de los cuatro años desde que se le prometió primero una calle, luego una rotonda y finalmente otra de menos valor porque se le otorgó la prevista para él (y a toda prisa) a Abdullah Al-Thani. No sé si será cierto que el Málaga vetó en su día la inauguración de la glorieta para el chileno -aún recuerdo la felicidad que sintió Manuel cuando se enteró de ello por quien escribe-, pero está en el debe del Ayuntamiento. Esperemos que no se eternice tanto como el reconocimiento a Bazán...