Diario Sur

zona técnica

Defensa, rebote y éxito

Una buena defensa, que rebajó la media de anotación del rival, un rebote ofensivo que, junto a la moderación en las pérdidas, permitió al Unicaja 17 posesiones que a los visitantes, y una mejora en la dirección resultaron factores decisivos en el triunfo malagueño. Además, el partido nos descubrió a un Viny Okouo preparado para alternar el puesto de pívot con Musli.

Dos estilos

Desde el comienzo vimos dos ideas muy diferentes de ataque: los locales basaban su anotación en el tiro exterior, los visitantes buscaban el juego interior. El conjunto vizcaíno hacía muchas ayudas defensivas sobre Musli, el Unicaja, por su parte, planteaba una defensa individual muy intensa en el perímetro, con ocupación decidida de las líneas de pase. Un gran acierto exterior marcó las primeras diferencias claramente favorables al cuadro malagueño. Sin embargo, cuando Plaza inició su primera rotación de hombres o quizás también, porque Durán dio paso a sus mejores defensores, la anotación del Unicaja se estancó y la ventaja local quedó en solo 4 puntos al final del primer cuarto.

Un líder

En el comienzo del segundo cuarto, ambos técnicos insistieron con los suplentes. Los visitantes mantenían su ‘dos contra uno’ cada vez que el balón llegaba a Musli, lo que anulaba su anotación. Fue una fase en la que Suárez sostuvo con vida a su equipo gracias a los rebotes ofensivos. Plaza retiró al serbio e intentó la del último partido de Eurocup con un quinteto de ‘pequeños’. El entrenador visitante contraatacó poniendo en cancha a sus hombres más altos, incluido Mumbrú. Como el alero catalán empezó a abusar de Díez, Plaza dio entrada otra vez a Waczynski. Aunque los visitantes habían tomado la iniciativa, el Unicaja pudo sobrevivir gracias a Suárez y a los cambios de hombre atrás.

Gran defensa

Cuando empezó el tercer cuarto teníamos la impresión de que de que el triunfo del Unicaja dependía, exclusivamente, de su acierto en los tiros de tres. Para empezar, errores desde la larga distancia y el cuadro visitante por delante en el marcador. El equipo vizcaíno insistía en su juego interior y Plaza tuvo que recurrir otra vez a Okouo, porque Musli era un lastre para los suyos. El Unicaja, apoyado en la defensa, el rebote ofensivo y las acciones de sus dos canteranos, recuperó la iniciativa en el marcador y volvió a mandar con claridad, porque aunque no acertaba desde fuera, su rival solo anotó seis puntos en casi ocho minutos.

Sin rival

El partido mantuvo su tónica en el comienzo del último cuarto, ya que el equipo de Bilbao no anotó en los tres primeros minutos y el Unicaja aumentó su ventaja. Plaza retiró a Viny Okouo y jugó unos minutos sin pívots, aunque la lesión de Suárez le obligó a cambiar de idea con el retorno de Musli. Llegados a ese momento, las tácticas habían perdido ya toda influencia en un partido dominado por la defensa local.