Diario Sur

UNA ESTRATEGIA TURÍSTICA POR DEFINIR

UNA ESTRATEGIA TURÍSTICA POR DEFINIR
  • Marbella quiere atraer visitantes promocionándose como puerta de entrada a Andalucía vendiendo que hay mucho más allá de su término municipal/ En una ciudad de escasa cultura participativa nace una oportunidad de decidir sobre parte del presupuesto que no se debería desaprovechar

La delegación del Ayuntamiento de Marbella que se ha desplazado esta semana a la Feria de Turismo World Travel Market ha desembarcado en Londres con un mensaje claro en defensa de una promoción de la centralidad del municipio en la región andaluza, un argumento que a priori resultaría chocante si se revisa la ubicación que sobre el mapa disfruta la ciudad. Marbella no defiende en este caso ser el centro del centro –que parece que por ahí anda Antequera–, sino el centro del sur de la región. El proyecto escogido por los responsables públicos sitúa al municipio como el ‘Kilómetro Cero’ de Andalucía. La ciudad quiere ser la puerta de entrada por la que los visitantes puedan acceder a toda la oferta que agrupa la comunidad autónoma.

El debate que se abre, lejos de caer en chovinismos provincianos, es si realmente un destino del liderazgo y peso del marbellí precisa de ‘vender’ las bondades turísticas de Granada, Sevilla o Córdoba como gancho para atraer visitantes. Durante años la estrategia de la promoción turística –si alguna vez ha estado claramente definida– ha venido poniendo el acento en el destino de exclusividad y lujo. El tripartito, nada más tomar las riendas el gobierno municipal diseñó un lema y una imagen que remarcan las cinco estrellas del destino Marbella. La propuesta municipal con la que se viajará al próximo foro turístico, Fitur, vendría a aportar el añadido de los destinos de renombre internacional que se encuentran a media hora, una hora, o tres, de Marbella, como un atractivo más.

La ciudad sigue en una continua búsqueda de su estrategia de promoción turística. El camino hacia una definición clara parece despejado si, como se ha anunciado, el gobierno municipal se dejará asesorar por el recién creado Foro de Innovación y Promoción Turística, integrado mayoritariamente por empresarios y profesionales del sector que conocen, con la experiencia del trabajo a pie de hotel, restaurante, playa o empresa, qué busca el turista en Marbella y qué espera de la ciudad.

Mientras, la delegación municipal de Turismo trabaja ya en los preparativos para la primera gran feria del turismo de 2017. La ciudad viajará a Madrid con expositor propio, como el año pasado, pero con una nueva imagen. Está aún por definir, y saldrá del concurso convocado por el Consistorio para adjudicar a un privado tanto el diseño como la construcción del stand. El adjudicatario deberá además pagar el espacio en Ifema –será mayor que el de este año–, y todo lo relativo al equipamiento, transporte, medios técnicos, y asistencia. Una fórmula con la que el Ayuntamiento quiere compensar la falta de medios materiales y humanos de la delegación a la hora de afrontar una campaña de promoción mucho más ambiciosa que la presentada en la edición de 2016 y que dejó un sabor agridulce, al menos en cuanto a imagen se refiere.

Educación: el tira y afloja de la UNED

Esta semana este periódico adelantaba que la reapertura del aula de la UNED en Marbella se tratará en la última Junta Rectora de este año de la institución académica, que estudia ya la modificación del convenio elaborada por el Ayuntamiento después de que el Ministerio de Educación dictaminara que los consistorios españoles pueden sostener estudios de la UNED al no existir incompatibilidades en su financiación. Ahora queda por delante redefinir ese convenio, especialmente en lo que respecta a la sede del aula, el ‘Hospitalillo’. El Ayuntamiento defiende, con todas las de la ley, que no se puede hacer una cesión de este centro. La pelota vuelve a estar en el tejado de la universidad a distancia. Los 300 alumnos matriculados en Marbella siguen desplazándose a Málaga capital para las tutorías y exámenes.

Economía: presupuestos participativos

El próximo 28 de noviembre el Ayuntamiento abre la votación para que los ciudadanos elijan los proyectos que serán finalmente incluidos dentro de la partida de dos millones de euros que las cuentas municipales de 2017 contemplan para los primeros presupuestos participativos del municipio. En una iniciativa que sirve ya de ejemplo en otros puntos de Andalucía, y en un término municipal con cerca de 150.000 habitantes, apenas se han recogido 350 propuestas de vecinos interesados en la iniciativa. Algunos alegarán que no se han enterado, otros, que pesa más la desconfianza hacia la clase política, por mucha participación que le pongan por delante. No sorprende, en cualquier caso, esta cifra en una ciudad de escasa cultura participativa donde durante años, por mor de un gobierno más centrado en sus tejemanejes que en los vecinos a los que se sacaba los cuartos para esas operaciones ilegales, se hizo oídos sordos ante la voz del pueblo. Tampoco es de extrañar si se tiene en cuenta el peso en el censo de la población foránea, ajena en la gran mayoría de los casos al devenir de la gestión municipal. No estaría mal que se aprovechara la apertura de esta ventana a la casona de la Plaza de los Naranjos, y que a partir del día 28, al menos en esa segunda fase de votación, fueran muchos más quienes opinaran sobre el destino de una pequeña porción –es cierto– de las cuentas públicas. Las comparaciones son odiosas, pero valga la experiencia de Rincón de la Victoria, donde más de 5.500 vecinos han decidido sobre el destino de sus presupuestos participativos. Para una vez que se puede...

Salud: mucha suerte, Pablo

Un vecino de Marbella afronta una de las etapas más duras de su vida de apenas 20 años. Lo hace con ánimos (le ha costado llegar a ellos, confiesa) y con una fortaleza a prueba de tratamientos médicos de enorme agresividad. Su optimismo ha contagiado al mundo a través de esa ventana al exterior, como él llama a las redes sociales, y ha conseguido arrastrar a miles de personas a un hospital a donar médula ósea. Te mereces toda la suerte del mundo, Pablo Ráez.