Diario Sur

repaso general

Las chabolas de Repsol

Como se puede imaginar, las familias rumanas necesitadas no estaban pendientes del resultado de la nonata consulta popular o de las negociaciones que se están llevando a cabo por parte de los grupos municipales para decidir qué se hace en los terrenos de Repsol. Ya hay varias opciones: la construcción de varias torres, una cosa intermedia más modesta en altura, o convertirlo en un gran bosque. La sorpresiva opción que ha salido adelante sin el apoyo de nadie, sino por la iniciativa ciudadana (de estos ciudadanos rumanos), ha sido la instalación de unas cuantas unas chabolas. Lógicamente, ya han sido retiradas, pero este episodio debe servir de aviso para evitar que este proyecto se convierta finalmente en una caricatura. Los terrenos que albergaban hace unos años los depósitos de Repsol son a día de hoy un gran descampado propicio para que se instalen en él familias necesitadas. Y este es el problema, porque en Málaga por desgracia es demasiado frecuente que los asuntos se enquisten. Aquí hay todo un catálogo de solares y edificios abandonados con pedigrí. Ahí está el cine Astoria, que está pendiente ahora de un concurso de ideas. Se ve que siete años después de que se decidiera comprarlo por parte del Ayuntamiento no ha salido una idea solvente sobre lo que hay que hacer. A ver si alguien da con la tecla, aunque tampoco está claro que se haga lo que proponga el ganador del concurso, ya que éste no es vinculante. También está pendiente de tener un mejor uso el edificio de Correos, que pertenece a la Junta de Andalucía, salvo lo que tiene embargado por parte de la Diputación. Otro ejemplo de la arquitectura de la desolación malacitanum es el convento de San Agustín o el centro de exposiciones Sur. Sin perder de vista a una de las joyas de la corona de esta colección: la antigua cárcel provincial. Cuesta trabajo creer que se den este tipo de situaciones en la capital. Sobre todo, si se tiene en cuenta que la ciudad está viviendo una época dorada que no se está aprovechando del todo para que esta serie de proyectos salgan del olvido o la parálisis municipal. La gran transformación que está experimentando Málaga no puede tener estos lunares que nos hacen retrotraernos a tiempos pasados en los que las chabolas formaban parte del paisaje. Cuidado con dormirse en los laureles.

Alcohol: menores y padres irresponsables

Y más cuidado deberían tener los padres de los menores que son sorprendidos bebiendo en las calles de Málaga. Casi doscientos progenitores han recibido una carta desde la Policía Local en la que se indicaban que sus hijos consumían alcohol o drogas. Es grave que entre los adolescentes se esté generalizando el consumo de este tipo de sustancias. Pero quizás es más grave la respuesta de los padres. O más bien la falta de la misma. Nueve de cada diez ni siquiera se interesan en saber qué ha pasado con sus hijos. Es cierto que nadie está exento de que sus hijos tengan esta serie de conductas, porque ocurre, como suele decirse, en las mejores familias. Lo irresponsable es hacer caso omiso a los requerimientos policiales o, lo que es peor, que los padres llamen a los agentes molestos por el aviso policial. Esto pasa también en el ámbito escolar, ya que son muchos progenitores los que censuran a los profesores cuando éstos expulsan o castigan a los alumnos. Está claro que físicamente todo adulto puede tener un hijo, aunque no todos están preparados para hacerse cargo de ellos.

Sanidad: agravio de la Junta con Ibima

Es una pena, pero es una realidad que casi todas las semanas haya que comentar algún aspecto negativo de la Consejería de Salud con Málaga. En esta ocasión se trata del Instituto de Investigación Biomédico de Málaga (Ibima), que es el único de Andalucía que no tiene una sede propia. En Sevilla, Granada y Córdoba, que curiosamente forman las potencias del nuevo eje andaluz, sí que tienen un edificio dedicado en exclusiva a los investigadores, lo cual, dicho sea de paso, está realmente bien. Nada que objetar. El problema es que en Málaga están repartidos nada menos que en once centros sanitarios y universitarios. El espacio total no llega a la mitad del menor de los andaluces, pese a que la actividad que llevan a cabo los investigadores malagueños los coloca en segundo lugar, tras el centro de Sevilla. Aquí se puso una primera y única piedra para el Ibima en 2009. Hasta hoy. ¿Por qué se produce este agravio? ¿Por qué Málaga está tan desatendida por esta Consejería? ¿Por qué?