Diario Sur

CARISMAS Y CARAMBAS

EL FUTURO EN LA MALETA

Acudir a la World Travel Market, la principal feria turística del mercado británico, es como viajar alrededor del mundo en 48 horas. Un paseo muy intenso que ayuda a abrir ojos, mente y ver el significado de bastantes cosas desde la distancia. Por ejemplo, el gran talento español que desde la crisis tuvo que escapar a Londres en busca de trabajo, o con él asegurado, y cuyo resultado se ha traducido en un importante panel de nuevas empresas capitaneadas por nuestros chicos y chicas. Jóvenes de Marbella, Andalucía y el resto de España, que pertenecen a una de las generaciones mejor preparadas y también a un país con el mayor índice de paro juvenil de todo el mundo desarrollado.

Enorgullece hablar con estos jóvenes que no alcanzan los treinta, pero sí una inmejorable formación académica que, irremediablemente, les está llevando al triunfo fuera de su país porque aquí no encuentran la oportunidad profesional que buscan. Del intercambio de impresiones con algunos de ellos, se deduce que tienen cierto desapego y muy poca confianza en las instituciones y administraciones, aunque en algunos de sus puestos estén tomando el relevo ciertos cachorros políticos. Conclusión, que ser joven emprendedor en España es sinónimo de una gran desventaja. La maleta y el mundo por montera terminan siendo la opción profesional más clara y si las cosas salen mal, vuelta a casa y sin mucho que perder.

Estas conversaciones in situ dicen lo mismo que reclamaban hace días los participantes del XX Congreso Nacional en Marbella de la Confederación Española de Jóvenes Empresarios. Pedir al recién estrenado Gobierno, en nombre de los 21.000 emprendedores de este país, que se esfuercen en crear oportunidades y que dejen de lado los privilegios. Ponente tras ponente, no cesaron de ofrecer puntos de vista dignos de reproducir literalmente, como que 'el talento se ha convertido en la herramienta más valiosa' o 'es fundamental la promoción de la iniciativa empresarial y del empleo independiente de los jóvenes para que no salgan de la escuela solo para buscar trabajo sino también para crearlo'.

Lo que queda en evidencia es que nos queda mucho camino por andar hasta dejar de escuchar que los protagonistas de esta emigración culta nunca habrían elegido Londres si hubieran tenido expectativas de encontrar trabajo aquí o en cualquier otra ciudad de España. Nuestro sistema es capaz de sacar jóvenes profesionales bien preparados pero se muestra incapaz de facilitar la vía para que puedan emprender por si mismos una empresa. Mientras continuemos así seguiremos dando ventaja a la capital inglesa, entre otras, y nosotros mismos la convertiremos en la ciudad extranjera más aconsejable para nuestros jóvenes. Anda que no hay que resolver cuestiones tan trascendentales como ayudas en formación, en trámites burocráticos o potenciar al máximo las leyes de emprendedores. Todo ello tan prioritario como las pensiones, el déficit, el sistema de bienestar o las tan demandadas 'smart cities'.