Diario Sur

EL RAYO VERDE

Test de influencia

Mientras se diluyen los ecos y las interpretaciones de los nombramientos de andaluces en el Gobierno de Mariano Rajoy, el PP-A de Juanma Moreno tiene ahora otra ocasión para demostrar que en Madrid se le reconoce el peso de su aportación a la victoria electoral, la mayor cuantitativamente de todas las comunidades del país. No está muy claro que haya sido así en la composición del Consejo de Ministros, por lo que no puede dejar pasar la ocasión de incluir en la cuenta pública de 2017 una serie de partidas fundamentales en las que se vea su mano.

La primera de ellas es la línea férrea Algeciras-Bobadilla, una reclamación histórica y esencial sobre la que se ha echado a faltar, de manera clamorosa, falta de apoyo de Juanma Moreno, que en cambio sí ha apostado por el corredor mediterráneo en Valencia y Murcia. El 'castigo' de Rajoy a Andalucía ralentizando esta obra, aunque se sume a un retraso arcano, no es de recibo y Moreno se apuntará un buen tanto si la logra colocar. Con ella deben estar otras infraestructuras clave, como el AVE a Almería, cerrar el de Granada, la S40 sevillana o el bypass de Almodóvar.

Además de los votos pasados, Moreno tiene otra baza a su favor, esta de futuro: la necesidad de que el presidente, o Soraya Sáenz de Santamaría si opta a la sucesión, incluso el actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, si quisiera jugar a delfín, cuenten con el apoyo de Andalucía en el congreso nacional del partido, en febrero. El propio congreso es un seguro de vida para Moreno, a quien nadie ahora mismo le mueve la silla dentro del aparato regional, igual por falta de tiempo. Si alguien quiso interpretar en esa clave el afecto que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, dispensó a Elías Bendodo, portavoz y hombre de confianza de Moreno, en la World Travel Market, se equivoca, aseguran fuentes de dentro de la maquinaria pepera.

Pero al congreso nacional seguirá el regional y por ello Moreno cuida sus pasos. La marcha de Zoido a Madrid, como hombre de una Cospedal en baja, le despeja un horizonte, como lo hace la neutralización de Arenas, a quien se ve relegado en los actos públicos andaluces y que el día en que Rajoy hacía público su gabinete deliberaba en el club Antares sevillano con su siempre 'brazo derecho', Antonio Sanz. Sanz va a continuar en su cargo de delegado del Gobierno en Andalucía, acaba de ser confirmado, y no aspirará a una secretaría de Estado, como en algunos cenáculos se dijo. Esto, de camino, simplificará el congreso regional al actual presidente del partido, al poder sumar el apoyo del aparato de la provincia de Cádiz, que Sanz controla.

Todo un poco con perfume 'House of Cards' en andaluz.