Diario Sur

EN DIAGONAL

El embajador

A Shirley Temple la nombró embajadora Nixon, no Reagan, su compañero en 'Calumniaron a Mary Hagen'. La actriz sirvió en las administraciones de Nixon, Ford, Reagan y Bush padre. Ahora habrá que ver el embajador que nos manda Trump. Fue Obama, que nada tenía que ver con la televisión, quien nos envió al señor de la HBO y al marido decorador. «Sé tú mismo», dijo el presidente a su diplomático amateur. Y James Costos fue él mismo. Organizó muchas fiestas. Hasta convocaba en casa para ver 'House of Cards' (seguro que en privado también veían 'Scandal'). Habrá que agradecerle que 'Juego de Tronos' se ruede en parte en España, pero la Embajada americana parecía un anuncio renovado de Ferrero Rocher. «Las recepciones del embajador conquistan a sus invitados por su buen gusto internacional». El buen gusto, internacional o de Murcia, llega a cansar mucho. ¿Podría Trump mandarnos a Lou Ferrigno, Sarah Palin o Caitlyn Jenner? O a un diplomático.