Diario Sur

UNA CUESTIÓN

TRÍO DE ASES, FÓRMULA IDEAL

Cualquier parecido del fútbol actual con el del siglo XX es pura coincidencia. Sin embargo, hoy como antes, Madrid y Barcelona siguen copando los triunfos por obra y gracia del poderío económico que atesoran. Normalmente son sus respectivos 'tríos de ases' los que resuelven los partidos que los de atrás no han sabido defender. Nunca había visto un fútbol tan brillante y veloz como el del Sevilla el domingo, nunca a un Barcelona más desarbolado y hasta humillado en el primer tiempo de ese partido. Y sin embargo, el equipo andaluz acabó sucumbiendo a la artesanía futbolística de Messi y de Neymar, empujados por sus compañeros de atrás. Pocas veces se había visto a un Madrid ganando con tantas fatigas, aunque al final se impone incluso batiendo récords de imbatibilidad. Y no por inspiración divina sino personal de determinados futbolistas. Mientras tanto, Sevilla y Atlético, aparentes aspirantes al título, acaban perdiendo, rindiéndose a la evidencia. Alarma, o al menos preocupa, que el espectáculo de cada jornada sea cosa casi siempre de los mismos, en tanto que jugadores de los demás equipos, por muy sobresalientes que sean, resultan meros comparsas. Y si a un jugador al que le falta poco para licenciarse, Aduriz, se le ocurre marcar cinco goles en un partido (carambola, entiéndanlo) tiene que recuperarlo rápidamente un seleccionador acosado por la sequía, como lo fue su antecesor en el caso de Diego Costa. De la última lista de Lopetegui de 25 jugadores, once militan en equipos extranjeros. Confíemos en que la recuperación de algunos de los titulares lesionados sea posible y el Mundial de Rusia al menos nos haga olvidar el de Brasil. Es momento de espabilar sin necesidad de aguardar a que Cristiano y Messi, entre otros, agoten los contratos que acaban de renovar. La nueva hornada se halla preparada. Por cierto, ¿qué opinan de Ontiveros?