Diario Sur

CALLE ANCHA

MEMORIA AMARGA DE DON JUAN

TAN tradicional era representar en noviembre la obra de José Zorrilla don Juan Tenorio, que se le llamaba el mes del Tenorio. Los tiempos fueron cambiando y la frecuencia de la puesta en escena decayó; ahora se llevan más las brujas, la eclosión de calabazas, los payasos diabólicos y los murciélagos tenebrosos. Podemos evocar una versión radiofónica de don Juan Tenorio producida en los primeros años setenta por Radio Marbella, la emisora sindical, en la que las voces de Leonardo Hernández Amor, Juan Carlos Reina y María Elvira Borrego dieron vida a don Juan, don Luis y doña Inés. Perdido en los recuerdos, para algunos forman parte de nuestra memoria sentimental de la radio local. Aquel don Juan, libertino, escandaloso, amoral, dejando amarga memoria por donde pasaba, ha llegado a Marbella este otoño; lo ha hecho gracias a la iniciativa de la 'Asociación Amigos del Teatro Ciudad de Marbella', la organización surgida en 2004 con el objetivo de difundir el teatro, la danza y la música y apoyar a quienes se dedican a todo lo relacionado con las artes escénicas. 'Tras los pasos del Tenorio', durante cuatro días convirtió lugares populares de Marbella en un escenario teatral en el cual los actores de la asociación dieron voz y expresión a los personajes de la inmortal obra de Zorrilla; el texto dramático español más representado. Ha sido una adaptación de los cuatro actos de la primera parte de la obra. El primero de los días el libertinaje y el escándalo se desataron en el interior del Mercado Central, transformado en hostería del siglo XVI; en la jornada siguiente la destreza de don Juan y don Luis se manifestó en la Plaza del Santo Cristo, convertido en plaza sevillana en una noche de carnaval; la profanación del recinto sagrado donde aguarda su consagración la novicia doña Inés se llevó a cabo en el Museo del Grabado Español Contemporáneo, antiguo Hospital Bazán y finalmente el Maligno se situó a las puertas del Cielo en el Hospital Real de la Misericordia, donde don Juan y doña Inés, una vez más, contemplaron la luna que «más pura brilla» y se encontraron «respirando amor». Una escenografía minimalista sugería, más que explicitaba, de manera algo simbólica, el ámbito escénico en el que se desarrollaba la acción; nada más hizo falta porque los marcos elegidos eran suficientemente atractivos y convincentes. Los actores y actrices, desde un planteamiento amateur llegaron a alcanzar el convencimiento y la credibilidad que solamente los profesionales consiguen. Excelentes trabajos de Miguel Ros como don Juan; Milagrosa Quijano en doña Inés (es la presidenta de la Asociación de Amigos del Teatro); Rafa Martín como don Luis Mejía; Inmaculada Macías en Brígida y en otros papeles Alfonso Sánchez, Francisco Morales, Antonio Luna, José Luis Moreno, José Rodríguez, José María Aguarón, Carmen Benéitez, Mercedes Gener y Ana García Méndez. Lucieron un vistoso vestuario diseñado por Fátima Aboul y elaborado por Remedios Dueñas, Carmeluchi Pérez y Reyna Soto. La adaptación del texto y la dirección estuvo a cargo de Mar Fuentes. La presentadora introductora de cada uno de los actos fue Mercedes Carrillo. A pesar de que en cada uno de los cuatro días de representación se llevaron a cabo tres pases, el aforo resultó insuficiente para tanto público como quería asistir. Se insiste para que se retomen las representaciones en otro momento, e incluso para que se pueda ver en el escenario del teatro Ciudad de Marbella. Para llevar a feliz término esta empresa, ensayada durante más de un año, además del apoyo de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento, ha sido decisivo el patrocinio de la Fundación José Banús y Pilar Calvo. Pero el reto de la Asociación de Amigos del Teatro continúa abierto y se plantean afrontar la segunda parte del Tenorio para el próximo año. Quienes disfrutamos con el teatro no podemos más que congratularnos de que la acción se traslade a las calles de Marbella, a los recintos históricos, a veces poco frecuentados e incluso desconocidos para muchos ciudadanos que necesitan del estímulo, caso de una representación teatral, para acercarse a conocer nuestro patrimonio. Con el espectáculo 'Tras los pasos del Tenorio' se abre una puerta cultural que invita a entrar en un ámbito alejado del estigma de frivolidad que tanto cuesta sacudir de la imagen de Marbella.