Diario Sur

A CADA UNO LO SUYO

Un 'try' en el corazón

Por desgracia no pude tratar mucho a Manolo Becerra, un infarto fulminante se lo llevó hace cinco años, joven, demasiado joven. Sin embargo hablé con él lo suficiente para encontrar en el que fuera periodista del diario SUR una cordialidad exquisita y un buen hacer profesional. Si esto del ADN también se transmite para la bueno, y creo que es así, la amistad con la que me honra su hermano José Antonio me confirma que en Manolo debía de existir una relación directamente proporcional entre su grandeza física y su calidad humana. Tengo por cierto que convertir el dolor por la ausencia de los que se van para siempre, en bondad como homenaje a su recuerdo, es el mejor servicio que la persona puede dar en el último paso. Y quiero creer que de alguna forma los de su 'tribu', los practicantes en Málaga de ese noble deporte que es el Rugby, han unido a sus valores ya centenarios el sincero recuerdo a un amigo con el que sudaron muchas veces la camiseta, compartiendo éxitos, fracasos y seguro que más de una lesión, ya que no es este deporte para finolis redomados.

El que suscribe y los deportes siempre hemos caminado por senderos distantes. Cuenta mi madre que mi ropa de deporte siempre volvía impoluta a casa tras la jornada escolar, prueba irrefutable de que la ausencia en mi cuarto de trofeos deportivos era producto de la más estricta justicia. Los años me han convencido que algún tipo de ejercicio físico es menester practicar, aficionándome a caminar (sin fanatismo) y a los deportes 'violentos' estilo parchís. Sin embargo la suerte me ha bendecido con el trato de grandes amigos que dedicaron parte de su valioso tiempo a trotar detrás de una pelota en dura pugna con otros de su especie, en general gente recia, en un deporte de contacto denominado Rugby, que viene a nosotros desde la 'la pérfida Albión' con un moderado pero creciente número de adictos en nuestra Patria. Compartir faena universitaria con Antonio Lara o militancia política con David Arrabalí me ha permitido aprender (dentro de lo limitado de mis entendederas) algunas cosas sobre el Rugby, como que trincar a un semejante (placaje, en bonito) y hacerle morder el polvo no provoca enojo o contrariedad en el afectado. Leyendo en el 'Documento del Juego' que «es aceptable la acción de ejercer extrema presión física sobre un oponente en un intento de obtener la posesión de la pelota, pero no para lastimar voluntaria o maliciosamente» así como el acentuado rigor en el cumplimiento de las leyes que lo rigen o el respeto legendario que se guardan entre jugadores oponentes y con los árbitros, un servidor se declara partidario de tales prácticas y en calidad de tal comprará la entrada para asistir el próximo sábado 19 de noviembre al partido de los Leones con Uruguay, organizado por el Club de Rugby Málaga. Si no fuera por mi edad.