Diario Sur

repaso general

SE BUSCA FÁBRICA DE COCHES

Málaga parece que ha encontrado la solución a parte de sus males. Una fábrica de coches. «No estará para la semana que viene», respondía con sorna el viernes en el Foro organizado por SUR Paulino Plata ante el deseo de una gran empresa logística, aunque en el fondo, el presidente de la Autoridad Portuaria suspira por una factoría de estas características. Como cualquiera, dicho sea de paso. Lo cierto es que Málaga reúne las condiciones para tener una gran fábrica de coches. Tiene un puerto capaz de transportar miles de automóviles, está bien comunicada por tren, aunque haya que soterrar la salida del ferrocarril del puerto. Las comunicaciones por carretera son de las mejores no ya de España, sino de Europa. Más de uno se sorprende cuando se atreve a viajar por la red viaria de países como Alemania o Italia. Y la comunicación aérea también es excelente, porque el aeropuerto tiene muy buenas conexiones. A esto hay que unirle la Universidad y el Parque Tecnológico. Si se reúnen tantas cualidades, la pregunta es fácil: ¿por qué no hay entonces una fábrica de coches aquí? Parece claro que en las últimas décadas se ha estado muy centrado en el turismo, como gran maná que es y que seguirá siendo. Pero está demostrado con los datos que esta misma semana se han conocido del paro registrado que no es suficiente. Durante algunos años parecía que bastaba con la combinación del mercado inmobiliario, pero por desgracia para miles de personas que hoy están en el desempleo, esos tiempos no volverán nunca. Se recuperará parte de la actividad, pero en ningún caso parece que absorberá el mercado laboral que espera encontrar un empleo en la provincia. Ahora está pesando estar a la cola del sector industrial del país. Esta actividad es fundamental para equilibrar el mercado de trabajo. Málaga vivió una época dorada en la que estaba plagada de fábricas, pues no hay que olvidar que la Revolución Industrial en el país empezó por la provincia. Incluso se llegó a tener una fábrica de montaje de automóviles en la calle Ayala. Todavía son muchos los malagueños que recuerdan a la empresa Taillefer. Ese tiempo ya pasó. Sin embargo, debe servir de acicate para intentar ‘cazar’ alguna marca que esté dispuesta a levantar una factoría en España. Las marcas buscan fundamentalmente una zona bien comunicada para importar los componentes y materiales de los automóviles. El coste de la mano de obra es lo de menos, porque es falsa la percepción que se tiene de que el precio de las horas de trabajo es un hándicap muy importante. Lo fundamental es que la logística pueda funcionar de maravilla. Y eso lo tiene a día de hoy Málaga. No se debe obviar que tradicionalmente estas empresas se han instalado gracias a las ayudas estatales en zonas especialmente necesitadas de actividad. Llama la atención que todas están la mitad norte deEspaña, por lo que se debería aspirar a tener la primera gran fábrica en el sur del país. Hay un antecedente que resultó un fracaso en Andalucía. Santana Motor acabó cerrando tras acumular millones y millones de pérdidas de dinero público. Pero Jaén no reunía las condiciones de infraestructuras que se requieren para un empresa de estas características. Hay que tener los pies en el suelo y reconocer que es muy difícil conseguir este objetivo, pero no se debe desdeñar que cara a las futuras generaciones Málaga pueda acoger una inversión de este calibre. Desde luego reúne muchos requisitos, más incluso que algunas de las provincias que actualmente tienen fábricas de coches. Además de soñar, se debería poner en la agenda de los responsables públicos este objetivo, aunque no se consiga, como dice Plata, la semana que viene.

Economía: Presupuestos de la Junta

Lo que sí parece más cercana es la inversión programada para el año que viene en Málaga por parte de la Junta, aunque en realidad nunca se suele cumplir todo lo que se anuncia en los presupuestos, pese a estar negro sobre blanco. No es la primera vez que se anuncia que se va a construir la depuradora norte de Málaga, la que paliaría los problemas de la zona del Guadalhorce, y después no se hace absolutamente nada. Por eso hay que hacer un ejercicio de fe para creer en lo que se cuenta en general desde las administraciones, y en este caso particular desde la Junta de Andalucía, que mantiene la mala costumbre de no provincializar sus cuentas. Eso sí, se dice que habrá 190 millones de inversión, entre los que se encuentran los 70 millones que se destinan al funcionamiento del metro. Es decir, que no debe considerarse inversión...