Diario Sur

ANDALUCÍA EN EL DIECISÉIS

Apuntes sobre Zoido

El Gobierno de Susana Díaz ha criticado de forma dura al nuevo ejecutivo de Mariano Rajoy. No cabía esperar otra cosa. El PSOE busca sacarse la espina de haber facilitado la investidura de un presidente del PP y no le cabe otra que atacar desde el minuto cero. Díaz ya empezó a hacerlo incluso antes de que los diputados del PSOE andaluz cumplieran sin rechistar la orden del comité federal de abstenerse en la segunda votación. A la andaluza solo se le ha oído en las últimas semanas aceradas críticas contra Rajoy, al que suele retratar apoltronado en un sillón fumándose un puro.

Lo del puro viene de muy atrás, cuando la confrontación Junta-Gobierno (PSOE-PP) sí que era a cara de perro. Cuando Rajoy era ministro de Administraciones Públicas (1996-99) con José María Aznar, tuvo un rifirrafe sonado con Magdalena Álvarez, entonces consejera de Economía y Hacienda de Manuel Chaves. Participaban en una reunión para discutir sobre la financiación autonómica y Rajoy se encendió un puro. Álvarez interpretó el gesto como desdén del ministro a sus peticiones y le echó la bronca. Rajoy acabó apagando el puro, pero no dándole lo que pedía.

Hoy Magdalena Álvarez y Manuel Chaves pueden enfrentarse a penas de prisión si prospera en la Audiencia de Sevilla la teoría del PP de situarles en una trama orquestada para delinquir con las ayudas a empresas en crisis. En los primeros años de la trama ERE, según los jueces, fue delegado del Gobierno en Andalucía (2002-2004) Juan Ignacio Zoido, razón por la que participó del acuerdo de Junta y Gobierno para los expedientes de regulación de empleo (ERE) de la faja pirítica de Huelva. La justicia también investiga este ERE a través de la Guardia Civil, pero por ahora no hay ningún investigado del Gobierno central de aquellos años.

Zoido, como jefe de la oposición en el Ayuntamiento de Sevilla en 2009, fue quien denunció ante la justicia el soborno de directivos de Mercasevilla, sumario del que la jueza Mercedes Alaya sacó el hilo de las falsas prejubilaciones del mercado mayorista con el que estalló en enero de 2011 el 'caso ERE'. Zoido había sido jefe de Alaya como juez decano. En mayo de 2011, tras las protestas del 15M en la Puerta del Sol y Las Setas, Zoido gana las municipales con una mayoría histórica. Días antes de las elecciones, Alaya cita como imputado al candidato de IU a la Alcaldía, Antonio Rodrigo Torrijos, en otra pieza del 'caso Mercasevilla'. Torrijos, promotor del famoso 'carril bici', gobernaba en coalición con el PSOE.

Rajoy, ya presidente en 2012, pide al alcalde de Sevilla que se haga con las riendas del PP andaluz tras la renuncia de un deprimido Javier Arenas por haber ganado las elecciones andaluzas, pero no poder gobernar por el pacto PSOE-IU. Zoido acepta a regañadientes y convierte el 'caso ERE'en su principal arma de oposición a José Antonio Griñán, hasta el punto que este dimite en agosto de 2013 al verse acorralado por la jueza Alaya.

El paradójico devenir de la política enlazado con el de la justicia tantas veces en el 'caso ERE' ha hecho coincidir el juramento de Zoido como ministro de Interior el mismo día que el juez instructor dicta auto de juicio oral a Chaves, Magdalena Álvarez, Griñán y otros 23 excargos de la Junta.

Y también es curioso: Hoy, como en los noventa con Rajoy de ministro, la Junta sigue pugnando con Madrid por una financiación autonómica acorde a la población andaluza. La suerte de Susana Díaz es que Soraya Sáenz de Santamaría no fuma puros. Que se sepa.