Diario Sur

LA ROTONDA

Susto Brexit

Casi a la par. Así están la libra y el euro, lo que sin duda hace las delicias de los turistas hispanos, que se pueden venir al carísimo Reino Unido con menores preocupaciones para comprar de todo en la que sin duda es una de las grandes metrópolis del consumismo mundial. La libra se ha pegado un batacazo por el 'efecto Brexit' del que todavía no se ha recuperado, ni tiene visos de poder levantar cabeza. En las oficinas de cambio te dan 80 libras por 100 euros, algo que si se lo dicen a cualquiera hace solo unos meses se hubiese hinchado de reír. En vísperas de la World Travel Market, para nosotros (léase Andalucía, Málaga y Costa del Sol) sin duda la feria de turismo de mayor calado e importancia junto a la ITB de cuantas se celebran en el mundo, el efecto y las consecuencias de la salida del Reino Unido de la zona euro son de nuevo actualidad, si es que desde aquel extrañísimo referéndum (Cameron, ¿dónde estarás por tu mala cabeza...?) ha dejado de serlo en algún momento, que ya sabemos que no. Ocurre de todas formas que como esto del Brexit sigue siendo no solo un galimatías sino también un verdadero enigma, la cautela prima por todos lados, y también en el turismo, pero.... Ocurre que la palabra cautela es generosa, porque la verdad en el fondo aquí la gente del sector está bastante asustada por las posibles consecuencias negativas que sobre el negocio turístico pueda tener. Porque las va a tener, pero lo que no se sabe es si la cornada será leve o grave, limpia o sucia. En las reuniones que mantuvo ayer el consejero de Turismo con operadores y agentes de viajes de Londres, nadie quiso decir nada claro, pero tampoco evitó la cara de preocupación. ¿Y si la libra sigue bajando? Y si se pone 'one-one', o sea, una libra-un euro, qué van a hacer los británicos, tan decididos siempre a viajar pero siempre con una situación de privilegio al tener una moneda fuerte que le daba gran capacidad de 'manejo' en puntos tan queridos para ellos como refugio veraniego e invernal como España. Hasta ahora todo va viento en popa y a toda vela, porque las cifras de estos nueve primeros meses del 2016 son para pellizcarse: un 28 por ciento de aumento ha registrado Andalucía de visitantes de la Gran Bretaña de su graciosa majestad... Una verdadera barbaridad, y creciendo. Pero ya se sabe que aquí (uno está en Londres estos días) las cosas de pasar unos días en el chiringo o bañándose en el Mediterráneo se toman con mucha anticipación, y a lo mejor hay que esperar... ¿Esperar qué? Ese es el problema, lo que sea no va a ser bueno, ya lo dice todo el mundo, aunque siempre queda la esperanza, que es lo ultimo que se pierde. Por ejemplo, ahora, la decisión de que sea el Parlamento, tras instancia judicial, quien someta y decida el Brexit. ¿Y si el Parlamento vota lo contrario del referéndum...?