Diario Sur

CARISMAS Y CARAMBAS

CON LA SALUD NO SE JUEGA

EL desbloqueo de las obras de ampliación del Hospital Costa del Sol está de nuevo en la mente de todos al hilo del cruce de acusaciones que están protagonizando los dos principales partidos políticos de nuestra ciudad y del resto de país. Mientras unos recogen quejas de los ciudadanos sobre el Servicio Andaluz de Salud, los otros para contrarrestar esta campaña intentan recuperar la imagen de la sanidad pública andaluza y prometen inauguraciones de nuevos equipamientos con el fin de que no se cuestione lo que califican como 'la joya de la corona', aunque admiten que pueden mejorarse determinados aspectos.

De este revuelo formado, hemos tomado nota al pie de la letra de dos buenas noticias para Marbella. El compromiso de la Junta de actualizar el proyecto de obra y desbloquear los trabajos de ampliación del Hospital Costa del Sol y el anuncio de construcción de un centro de salud en San Pedro Alcántara. Son varios años sin ver movimiento alguno de ladrillos a la espera de un acuerdo que permita tener un hospital con los servicios que una ciudad como Marbella demanda en la actualidad, así como contar con centros ambulatorios que presten una atención digna y que, su vez, ayuden a descongestionar las salas de urgencias de los hospitales.

No parece aceptable que los dos principales partidos políticos de Andalucía se tiren los trastos de la manera que lo están en haciendo en una materia tan sensible, fundamental, compleja y costosa como es la sanidad pública. Más bien diría, que los ciudadanos lo que quieren en todo aquello que afecta directamente a la salud, y a su propia vida, es que sean capaces de ponerse de acuerdo. La sociedad lo que reclama es que se establezca un pacto que siente las bases de una política en materia de salud y sanidad a largo plazo con una definición clara de los objetivos y sin imposición de modelos únicos. Aunque para ver esto quizá haya que recordar aquello de 'tengo un sueño', una de las mejores frases de Martin Luther King.

Ahora bien, dicho esto lo que se debe rechazar de plano son todas aquellas voces que pretenden descalificar el sistema sanitario, tanto el andaluz como el nacional, porque siendo objetivos si comparamos nuestra sanidad con las del resto del mundo, casi siempre salimos ganando. Incluso cuando la comparación se hace con países muy punteros con niveles económicos y de índices de renta per cápita superiores a nosotros, según se deduce de una reciente encuesta y que ha puesto de manifiesto el lugar destacado que ocupa nuestro país entre los sistemas sanitarios más eficientes del mundo.

No obstante, si que es cierto que como vienen señalando los profesionales sanitarios y los sindicatos del sector, no todas las decisiones que se adoptan en la dirección y funcionamiento de los hospitales puede que sean las mejores. La búsqueda de la eficiencia de los medios personales de la sanidad también debería ser objeto de acuerdo y consenso entre sus responsables. Hay que reconocer que la crisis económica y los recortes por parte del sector público han provocado efectos preocupantes en nuestra sanidad y, sobre todo, en la disponibilidad de recursos humanos adecuados para mantener el alto nivel de este sistema sanitario al que hemos estado acostumbrados desde hace ya años. Por lo tanto, esperemos que la responsabilidad de atender prioritariamente lo que realmente interesa a los ciudadanos sea la que prime.