Diario Sur

EL RAYO VERDE

La cuota andaluza

Aunque se dice que Rajoy avisa a sus ministros, al llamarles, de que se lo pueden contar a quien quieran, pero que si se filtra dejarán las carteras antes de tomarlas, era conocido que Juan Ignacio Zoido estaba en pista de salida. El ex alcalde de Sevilla y ex presidente del PP-A, juez en excedencia, pugnaba por salir del Ayuntamiento, donde se sentía incómodo tras perder la alcaldía, y de una organización provincial del partido dividida, en la que vuelve a meter baza su antecesor, Javier Arenas. El apoyo de Cospedal ha sido decisivo para darle un puesto de primer nivel, el Ministerio del Interior, que ha sido la gran sorpresa de la 'cuota andaluza' del nuevo gobierno. Zoido, que ha figurado como titular de la acusación particular del caso ERE, tendrá el mando de las fuerzas de seguridad y se llevará a alguno de sus íntimos, como el concejal Gregorio Serrano.

Si esta cuota era una prueba de poder de Juanma Moreno, o de reconocimiento por parte de Rajoy, podría decirse que el presidente andaluz del PP ha ganado, al formar cuatro andaluces en el nuevo gabinete. Pero siempre que demos por tal al titular de Exteriores, Alfonso Dastis, natural de Jerez, pero que no es parte de la organización regional, ni siquiera militante. Los otros dos, Báñez y Montoro, se quedan más o menos como estaban. En el anterior Ejecutivo había tres carteras, las de Empleo y Hacienda más Agricultura, con Miguel Arias. O sea que sería un empate con la presencia que logró el PP-A de Arenas. Y ninguno es un 'juanmista'.

A Moreno se le desbloquean ahora los puestos de libre designación de la Administración central, donde se espera que realice cambios para situar a personas de su confianza, y la posibilidad de colocar a sus peones en el segundo escalón, las Secretarías de Estado.

El asunto es si la presencia de andaluces va a mejorar la sensibilidad hacia las cuestiones de aquí. No se puede esperar que Báñez ahora dé el plan de empleo que negó toda la legislatura. Tampoco habrá grandes cambios para negociar lo que es la parte mollar, la financiación autonómica, aunque está por ver si se la queda Soraya Sáenz de Santamaría en su área de 'administración territorial', o sigue en poder de Montoro.

Para los corredores ferroviarios, y en especial la conexión Algeciras-Bobadilla, que ya tarda, habrá que llamar a la puerta del santanderino De la Serna, que ocupa la cartera a la que quizá aspiró otra cántabra reubicada al sur, Teófila Martínez. Y quizá la aún menos buena de las perspectivas para los intereses de nuestra comunidad se abre en materia de Industria. Las competencias han sido para Luis de Guindos, quien llegó a decir que «la industria, como la economía, se reajusta sola», y el sector necesita de una decidida actuación política del Gobierno de España. De momento, para defender la posición del país en un sector estratégico para la economía andaluza, como es el aeronáutico.