Diario Sur

FÚTBOL ESCRITO

LA FOTO DE CASADO

Que la política hace extraños compañeros de cama es un cliché tan manido como cierto. Pero en el fútbol se dan más los odios irreconciliables y binomios que jamás suman. Bilardo y Menotti llevan sin hablarse décadas y hasta salían al césped por accesos diferentes para no tener ni que verse, no digamos ya saludarse. Sevilla y Betis aplaudieron la construcción de un estadio megalómano en La Cartuja, tan caro como infrautilizado, y alimentaron el camelo de que lo compartirían, hasta que llegó el momento de tomar la decisión y cada uno corrió en direcciones opuestas hasta hoy. Mourinho y Guardiola estuvieron a punto de pegarse una vez sobre el mismo césped, y sus irreconciliables concepciones futbolísticas han generado sendas ideologías tan enfrentadas como las de taurinos y antitaurinos. En el Málaga, sin embargo, todo es diferente siempre, y hemos podido ver estos días una foto con Javier Tebas, Vicente Casado, un hijo de Al-Thani y el asesor del jeque, Carlos Pérez, juntos y sonrientes en un acto organizado por LaLiga en Sudáfrica. Hace menos de un año, Casado era director general del Málaga y fue despedido de manera fulminante por el jeque con acusaciones de mala praxis y subidas unilaterales de sueldo. Esto desembocó en una demanda por despido improcedente, cuya vista se produjo hace apenas seis meses. En el fútbol el tiempo no se mide por los mismos parámetros que en la vida real y ello da pie a que Casado, hoy directivo de LaLiga, promocione al club con el que mantiene un litigio y hasta sonría en la foto. Chirría esa foto de Casado agarrando la camiseta del Málaga, sonrisas impostadas de todos, y cabe preguntarse por la sinceridad de los gestos, o, conociendo el fútbol, dónde están los puñales.