Diario Sur

Sin respeto

Por unas causas o por otras, la frase que define muchas de las situaciones conflictivas actuales es la falta de respeto. Y lo peor es que se hace con impunidad, en la mayoría de los casos. Podemos fijarnos en situaciones externas donde está en juego la convivencia y muchas vidas humanas. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha utilizado al Tribunal Supremo y a la Comisión Nacional Electoral para hacer frente a los votos de los venezolanos que dieron la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional a la oposición. Ahora, sin respetar la Constitución ni las leyes, de una manera patética e histriónica, retrasa por decreto el referéndum revocatorio.

En Siria, los bombardeos contra civiles en la ciudad de Alepo son una vergüenza internacional que se soportan porque nadie se atreve a hacer frente al nuevo zar ruso, Vladimir Putin. Durante muchos meses, el Ejército sirio ha machacado también a los civiles sin ningún tipo de miramiento. Los terroristas utilizan la barbarie para atemorizar a miles y miles de personas en Irak y Siria, para someterlos a sus antojos, vejarlos diariamente y extorsionarlos con múltiples impuestos.

Además, florecen las actitudes desafiantes en procesos electorales que rayan la descalificación obscena. Es el caso del candidato republicano en las elecciones a la Casa Blanca, Donald Trump, quien se vanagloria de actitudes repugnantes hacia los inmigrantes y mucho más hacia las mujeres. Con la candidata demócrata, Hillary Clinton, la utilización de servidores particulares para sus correos electrónicos cuando era secretaria de Estado es una falta de respeto a las normas de seguridad nacional de los Estados Unidos. Una iniciativa que fue investigada por el FBI y que ahora, a diez días de las elecciones, se reabre por haber encontrado nuevos correos. Si Hillary hizo mal, el director del FBI esperando a última hora para reabrir el caso es otra falta de respeto a la campaña electoral. Va con un retraso calculado de un mes y puede haber violado las leyes. En el mundo entero hay demasiados ejemplos impunes de falta de respeto a las leyes.