Diario Sur

A lo Panenka

‘Derrota digna’, ‘vencedor moral’, ‘derrota dulce’... Tonterías. Son tópicos tan manidos y absurdos como lo del ‘partido a partido’. Es verdad que el Málaga, con tantísimas bajas, no salió vapuleado, pero la realidad es que apenas creó ocasiones y que encima perdió a otro jugador, muy importante, para el partido que de verdad importa, el del viernes ante el Sporting. Derrota muy amarga.

¿Se han parado a pensar cuántos partidos totalizan en la Liga los tres centrales malaguistas de ayer? Koné salió señalado (en el 1-0 ni se tiró al suelo), pero Mikel estuvo blando y a Ricca se lo llevaron por delante cada vez que quisieron. Pero también fue la consecuencia de que el Málaga anduvo en la primera parte persiguiendo sombras y de que faltó contención. A Pablo aún le queda camino por recorrer y también cuerpo que coger.

Hubo muchos errores defensivos, pero esta vez es de justicia incidir en la calidad del rival. Calidad con mayúsculas. Porque el Atlético tiene a varios jugadores capacitados para ganar el partido. Seguro que a algún iluminado se le ocurre pronto inventarse algo similar a la ‘BBC’ o el ‘MSN’ con Gameiro, Griezmann y Carrasco. Solo que el equipo de Simeone es más, mucho más...

...Por ejemplo, Godin y Gabi. Dos especialistas en el ‘otro fútbol’. Cuando Savic se fue a la calle por dos entradas a Chory –al que cosieron a patadas–, el Atlético recurrió a lo que todo equipo debe de saber hacer (aunque a los rojiblancos se les permita más que a muchos otros). En el minuto 70 el mariscal uruguayo, uno de los mejores centrales de la historia de la Liga, entró a Sandro en la banda para marcar la consigna a seguir. Gabi se encargó luego del resto (con mucho oficio) y Simeone hizo su papel de mitinero cara a la afición. Hasta Oblak fue amonestado por perder tiempo...

Mientras el Atlético prescindió de los puntas, el Málaga buscó creación y más llegada. Pero Juanpi, En-Nesyri y Duda apenas tuvieron incidencia. El resto acusó el agotamiento. La intensidad del rival es apabullante.

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