Diario Sur

EL RESERVADO

Filias, fobias y memoria

El encuentro de los críticos del PSOE malagueño contra la decisión del partido de abstenerse -ayer- en la investidura de Mariano Rajoy reunió el pasado jueves a unos 200 militantes en el Centro Cívico de la capital, donde reclamaron un congreso extraordinario urgente y la celebración de primarias. Entre los asistentes, integrantes de las bases y vieja guardia del partido; de estos últimos destacó la presencia de antiguos 'guerristas' como Carlos Sanjuán, Enrique Linde o Pedro Villagrán. Ellos respaldaron en esa reunión una mayor democracia interna en el partido con la participación de las bases.

Una postura que, como recordaban hace unos días viejos militantes del partido, es paradójica y supone un viraje en sus planteamientos ya que hace apenas dos décadas, durante la pugna entre renovadores y 'guerristas', éstos últimos eran unos férreos defensores del papel del aparato como elemento nuclear para controlar el partido, además se mostraban contrarios al voto secreto y promovieron la creación de nuevas agrupaciones en territorios donde ya la había -por ejemplo en El Palo se creó El Palo Norte- para lograr más delegados al congreso provincial y así controlar este órgano. De ahí la sorpresa que ha generado en determinados círculos del PSOE la posición política de estos antiguos dirigentes del partido.

Además y ante el hecho de que este grupo de críticos haya denunciado las maniobras para descabalgar a Pedro Sánchez de la secretaría general del partido, las fuentes consultadas recordaban la operación puesta en marcha a finales de los años ochenta por el malagueño Carlos Sanjuán, entonces todopoderoso líder del partido en Andalucía, para que José Rodríguez de la Borbolla, presidente en esos momentos de la Junta, no siguiera en el cargo; un hecho que finalmente se produjo.

La postura del PSOE de abstenerse ayer en el Congreso de los Diputados quizás explique el clima de consenso y sintonía que esta semana se vivió en el pleno de la Diputación de Málaga, con un desarrollo muy alejado del tono bronco y polémico de otras sesiones. Tal es así que el presidente de la institución, Elías Bendodo, colgó en su muro de Facebook el siguiente comentario con algunas fotografías, entre ellas, una con el portavoz del PSOE, Francisco Conejo: «Comparto con vosotros algunas fotos del pleno de hoy en el que hemos acordado instar a la Junta de Andalucía a abrir las urgencias del Hospital del Guadalhorce así como actualizar la estrategia de la marca Sabor a Málaga, entre otros asuntos». Le respondió el expresidente socialista de la Diputación Juan Fraile: «¿No tendremos que cantar aquello de 'que se besen' no?». Un 'buen rollo' virtual que también mantiene con su predecesor en el cargo, el socialista Salvador Pendón.

Donde no parece existir ese 'buenrrollismo' es en Ciudadanos. En las últimas semanas, por los pasillos de la Diputación se comenta en pequeños corrillos el enfriamiento de las relaciones políticas entre los dos diputados naranjas: Gonzalo Sichar y Teresa Pardo. Según cuentan falta coordinación política y hay recelos mutuos. ¿La causa? El hecho de que Sichar sea el portavoz del grupo en la institución provincial y que Pardo tenga un importante cargo orgánico como es el hecho de ser la coordinadora institucional del partido en Málaga -es persona de confianza del líder regional del partido naranja, Juan Marín- explicaría esta situación; a ello se uniría las posturas diferentes que ambos mantienen sobre el papel que Ciudadanos debe jugar como llave de la gobernabilidad en el ente supramunicipal y sus alianzas bien con el equipo de gobierno del PP o con los grupos de la oposición, principalmente, el PSOE.