Diario Sur

ANDALUCÍA EN EL DIECISÉIS

La buena noticia

La aprobación del proyecto de ley de los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2017 es solo por este hecho una buena noticia. Puede parecer algo insulso en el 'reality show' de la política actual, pero es fundamental para la tranquilidad de todos: la de los funcionarios de la Junta, que verán mejorado su poder adquisitivo; la de los políticos en el Gobierno, por la estabilidad que frenará -loado sea Ciudadanos- unas elecciones autonómicas a destiempo; y la de los empresarios porque el empuje en inversiones les dará un respirillo. Si todos ellos están contentos, será más fácil que también lo estemos los demás ciudadanos, nos guste más o menos, parafraseando a Verónica Pérez. La política solo es posible con las cuentas públicas. Si no hay cómo pagar, apaga y vámonos.

En el acuerdo con Ciudadanos no solo han sido protagonistas los jefes, Susana Díaz y Juan Marín. De sobra es conocida la buena sintonía de ambos, también la de Díaz con el gran jefe naranja, Albert Rivera. Aquí ha tenido su gran importancia el cómo la presidenta andaluza se ha implicado en la investidura de Rajoy.

La consejera de Hacienda, María Jesús Montero, ha llevado el timón de las conversaciones con la mediación del vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios. En el equipo naranja ha jugado un papel significativo su portavoz económico, Carlos Hernández White.

Montero es de Sevilla y estuvo en las Juventudes Comunistas. De ahí que los de IU sientan pasión por ella. También por su talante, siempre risueño, sin una mala cara, dispuesta a conversar y a explicarlo todo sin altanería. Es la consejera más antigua de la Junta. Lleva en el Consejo de Gobierno desde 2004, primero en Salud y desde 2013 al frente de Hacienda. Se afilió al PSOE poco después. Muchos la ven con futuro en el banquillo de sustitutos de Susana Díaz.

Carlos Hernández White es diputado por Málaga y portavoz económico de Ciudadanos en el Parlamento. Su bagaje no es político, sino de ejecutivo cualificado. Cuenta con quince años de experiencia en empresas multinacionales. Se le puede considerar un prototipo de joven emprendedor, que montó Typiqual, una empresa 'online' dedicada a la venta de productos de Andalucía y España.

Montero y Hernández, aún no siendo los únicos protagonistas de la negociación del proyecto de presupuestos, simbolizan por su propio perfil las dos almas de las cuentas que este lunes entrarán en el Parlamento para ser sometidas al debate de los cinco grupos políticos. El proyecto mantiene como esenciales las partidas de sanidad, educación y dependencia, que han sido sello de identidad de los gobiernos socialistas, pero a las que ahora también se apunta la derecha andaluza con ahínco. El PP exigió primero un incremento del 5% en sanidad y luego C's lo introdujo en la negociación con el PSOE. Todas las encuestas sociológicas en Andalucía han apuntado históricamente al sentimiento ideológico del centro izquierda y han considerado al PSOE como el partido que mejor defendía las políticas del bienestar social. Una percepción clave en las sucesivas victorias socialistas. Juanma Moreno tomó desde que llegó buena nota de ello.

El PSOE ha fardado mucho del apoyo a las pequeñas empresas y de suprimir barreras administrativas para que estas echen a andar sin morir en el intento. La vedad es que las trabas siguen siendo muchas, como el presidente de la patronal andaluza, Javier González de Lara, suele insistir. Ciudadanos ha entrado en política con el estandarte de la defensa de los pequeños empresarios. La cuantía millonaria en inversiones del Presupuesto no supera los 4.000 millones de la época de bonanza antes de la crisis, pero se va acercando. Es una partida que debe redundar en beneficio sobre todo de las pequeñas empresas. Todos los grupos políticos saben que la economía andaluza depende sobre todo de las pymes.

Pero para que las cuentas salgan redondas hace falta sobre todo que los ingresos no sean fantasmales. Aquí observo algo crucial. El Gobierno de Susana Díaz espera que el de Mariano Rajoy aborde de una vez por todas una reforma de la financiación autonómica que dé a Andalucía lo que le corresponde. El PP de Javier Arenas fue el primero en denunciar el perjuicio a nuestra comunidad de este sistema aprobado en tiempos de Zapatero. Ahora el PP de Juanma Moreno debería echar el segundo cable para que sea posible. El primer cable ya sabemos todos que lo ha echado la presidenta de Andalucía dando paso a Rajoy. Pues eso, que nos compensen a los andaluces, por supuesto. Esa sí que sería una buena noticia. No vaya a ser que se lo lleven 'calentito' otros territorios que no han movido ni un dedo para el desbloqueo.