Diario Sur

CITA EN EL SUR

El hoyo

Hoy Rajoy Brey será el nuevo presidente del gobierno español, en sustitución del presidente en funciones: Rajoy Brey. Lo más extraño de todo es seguir la investidura desde la playa, casi a 1 de noviembre. El rugido leve de las olas mitigará los reproches cruzando de escaño a escaño. Hay tantos indignados que para algunos el día de difuntos será el día de todos tus muertos. Se tiende a respetar a los fallecidos, lo que me parece bien, pero no tanto a los próximos difuntos, que somos todos los que estamos cansados de los titulares políticos. Los que aún estamos vivos, a quienes Dios guarde muchos años en este valle de lágrimas, o mejor todavía aquí en la playa, nos convertiremos en un problema cuando dejemos de ser. El Padre Santo de Roma, como llama Camarón de la Isla al Papa, ha explicado qué hacer con lo que quede de nosotros, gafas aparte. El Papa no deja a nadie indiferente. Para muchos es padre santo, para unos pocos es un papa frita. Lo cierto es que cada cual hacía con los restos de papá y mamá lo que le daba la gana y eso no puede ser. El guitarrista de los Rolling Keith Richard, que tiene cara de bicho malo, afirmó haberse esnifado a su padre. Otros dejaban a sus familiares en las catedrales laicas, los estadios. Muchos clubes de fútbol disponen de columbarios. Tu padre en un cilindro con el escudo del Atlético de Madrid, como si fuera la palanca de un taxi antiguo. Tendremos desde hoy al presidente nuevo pero muchos andan pendientes de la liga, que es lo más importante, dicen.

En Valencia estalló el Mestalla y un joven idiotizado jugó a los bolos. Lanzó un botellín de agua y cayó al suelo medio equipo del Barça. Escribió una carta de disculpa y reconoció que su Valencia es lo que más le importa en el mundo entero. En la playa he visto escudos del Málaga tatuados en cuerpos tuneados, pero aún no he encontrado logotipos de partidos políticos, el rostro de Rajoy en hombros cansados, el gesto torcido de Iglesias, con quien hemos dado (en El Quijote se dice 'dado' y no 'topado'). Es un alivio que haya presidente, aunque sea este, y más alivio todavía que no nos vaya la vida en quién gane la liga. Hay otros mundos, incluso otros deportes. Y el mar, 'esa otra muerte'. Nos es la primera vez que aparece la metáfora de Borges, pero qué metáfora, qué Borges. Hoy por fin podremos bucear tranquilos, sabiendo que ya no hay peligro de golpearnos con una urna llena de ceniza. Polvo seremos, pero no blowing in the wind, como en la canción de Dylan, que tiene el teléfono apagado o fuera de cobertura. En Navidad tampoco habrá urnas -no votaremos- pero alguien sacará el tema político y en algunas familias de las de toda la vida, se liarán a turronazos. Cuando nací mi familia ya estaba allí, así que es de las de toda la vida, supongo. Son tiempos convulsos, pero al menos nos queda una certeza: el muerto, al hoyo.