Diario Sur

LA TRIBUNA

Si fuéramos un país serio

Cuando leo que el fiscal jefe de Málaga tiene dificultades para cobrar las multas del Caso Malaya y que solicita que los funcionarios de Hacienda y del Cuerpo Nacional de Policía que trabajaron en la investigación colaboren en la búsqueda de bienes, al que esto escribe le entran ganas de reír por no llorar. En materia de cobro a los delincuentes, de recuperar lo robado a las Administraciones Públicas, estamos en mantillas, somos, los españoles, unos auténticos pardillos frente a los delincuentes. En definitiva es rentable robar. En 2011 ya era consciente de ese problema, pero referido al cobro de las sentencias que se iban dictando a favor de Marbella. Acudí a ver al Fiscal Jefe del Tribunal de Cuentas, acompañando a la Sra. alcaldesa, a pedir exactamente lo mismo que ahora pide el Fiscal Jefe. El Fiscal Jefe del Tribunal de Cuentas nos explicó que no existía costumbre, -vaya razón-, de que la policía colaborara con el Tribunal de Cuentas para buscar bienes de los condenados y que por tanto no lo iba a pedir, proponiendo que intentáramos que se investigara en un proceso penal y que una vez obtenida la información la utilizáramos en el Tribunal de Cuentas.

Propuso que solicitáramos la apertura de diligencias en la Fiscalía de Málaga. Fui a ver al fiscal López Caballero y me dijo que las presentara. Que de escuchas telefónicas me olvidara. Presenté tres el 15 de julio de 2011, referidas a Julián Muñoz, Modesto Perodia y Esteban Muñoz, alegando posible alzamiento de bienes. Él, en aquella época, fiscal Anticorrupción en Málaga las remitió a su Jefe en Madrid, el cual le dijo que no eran de la competencia de la Fiscalía Anticorrupción. El fiscal López Caballero las envió a los juzgados de Marbella y se quitó el muerto de encima. Mientras pasaban los meses.

La denuncia por alzamiento de bienes de Julián se tramitó en el Juzgado de Instrucción n.º 1 de Marbella, D. P. 2723/2011. Llegó al procedimiento un informe del grupo III de blanqueo de la Policía Nacional en que se indicaba que no se le localizaban bienes en España, aunque se presumía que tenía cuentas en el extranjero. Por otro lado se informaba de que había dormido habitualmente en hoteles durante el año 2010, desconociéndose quién los pagaba. Para profundizar, se exponía, habría que destinar más recursos, realizar comisiones rogatorias y solicitar la colaboración de la Agencia Tributaria. Era un informe recopilatorio de datos, no una nueva investigación.

La AEAT remitió información de sus bases de datos, sin destinar a los inspectores que intervinieron en Malaya. Poca información que nada aportaba.

A solicitud de fiscalía de Marbella... se archivaron las actuaciones, ya que no se desprendía ningún delito de alzamiento de bienes. Muñoz sigue debiendo al Ayuntamiento más de 75 millones. Se trataba, ahora ya han aumentado, de 22 sentencias del Tribunal de Cuentas que nunca se cobrarán.

Intentamos directamente en el Tribunal de Cuentas que se designara a los inspectores de Hacienda de Malaya para la averiguación de los bienes con los que pagar las sentencias del Tribunal de Cuentas. El Tribunal así lo acordó y la Agencia Tributaria se negó, dijo que nos remitía los famosos listados de las bases de datos, que nada aportan, y que la designación o no de determinados inspectores para esos menesteres era competencia interna de la Agencia.

Así que nos fuimos la señora alcaldesa, el coordinador de Hacienda y yo a ver al director regional de Andalucía de la Agencia Tributaria, el cual nos atendió muy amablemente y. nada nos concedió. Mientras, los inspectores esperando, deseando ayudar.

Las Diligencias sobre Esteban Guzmán fueron abiertas en el Juzgado de Instrucción n.º 3 de Marbella, D.P. 2845/2011, y. cerradas al poco tiempo. El auto decía, con toda lucidez, que teníamos era un problema de ejecución de sentencias, (y tanto), y que era en el procedimiento en el que se habían dictado las sentencias donde debíamos actuar. Se trataba de 14 sentencias de condena en el Tribunal de Cuentas que nunca se cobrarán.

Respecto de Modesto Perodia se abrieron en el de Instrucción n.º 2 de Marbella las D. P. 3405/2011. Eran 18 las sentencias del Tribunal de Cuentas que no lográbamos cobrar. El 24 de febrero de 2014 la Audiencia Provincial admitió la apelación de Modesto n.º 455/2013 y archivó el procedimiento, ya que debía ser en cada ejecución donde se buscaran los bienes.

Lamentablemente, en el Tribunal de Cuentas, con estas formas, poco se va a cobrar. Ni se utiliza a la policía, ni a inspectores d, ni se pinchan teléfonos, ni se hacen vigilancias..., pero todos los condenados viven bastante bien.

En el ámbito penal, más de lo mismo, lo que se ha cobrado en Saqueo I, 8 millones de euros, ha sido porque a si lo ha querido el Sr. Roca, porque decidió pagar esa cuantía. Todos debemos darle las gracias. Ahí si la Fiscalía Anticorrupción se niega a que disfrute de un permiso mientras no paga. (Cuánto le debe Marbella a la fiscal Belén Suárez). Lo estrambótico del tema es que el dinero de Roca y sus bienes los gestiona la Sala I de la Audiencia Provincial. Pero no se avanza, pagó una vez y nunca más.

Saqueo II tiene condenas importantes, a Roca, a Pedro Román, a la que fue la mujer de Jiménez, etc., pero las ejecuciones no avanzan, se eternizan.

Nunca nos ha entendido el fiscal jefe de la Audiencia Provincial ni el Supremo. Siempre hemos dicho que primero tienen que pagarse las responsabilidades civiles con los bienes del condenado, aunque los bienes estén embargados en un procedimiento y la responsabilidad civil fijada en otro. Los bienes de Roca, por ejemplo, tienen que pagar a Marbella Saqueo I y Saqueo II antes de pagar multas o entregarse por comiso al Estado. Pues erre que erre, nadie asume esa teoría que consideramos lógica y jurídicamente impecable. La preocupación del fiscal, por lo que se ve, es que el Estado no cobra sus multas.

Es curioso, y triste ver cómo los bienes de Julián fueron decomisados en el caso Pantoja cuando había responsabilidades civiles a favor de Marbella pendientes de cobrarse en otros procedimientos. Se recurrió esa decisión de la Sección III de la Audiencia Provincial y como quien oye llover.

Es triste ver cómo los hijos de Gil no acaban de pagar la condena que tienen en el Tribunal de Cuentas, condena que sólo deben pagar hasta el importe líquido de la herencia, y mientras tampoco pagan la herencia, ya que la tienen suspendida pendiente, dicen, de que finalicen los juicios que pueden afectar a dicha herencia. Herencia en la que el Ayuntamiento de Marbella deberá alegar que su importe es muy superior al que pretender declarar. El cobro a los corruptos de las condenas no tiene otra solución que crear una Oficina especializada.