Diario Sur

A BOCAJARRO

Desmitificar el mito

El escritor se surte de su talento, pero también supera el síndrome de la página en blanco gracias a sus experiencias vitales y mucha disciplina de trabajo; el ajedrecista de élite tiene un cociente intelectual superior, aunque ha de dedicar numerosas horas diarias al 'entrenamiento cibernético', y por supuesto que el futbolista de primer nivel nació para ello, pero también se hace. Esta semana hemos conocido más en profundidad la peculiar historia de Mikel, que supera con creces a otro futbolista tardío de la plantilla, Weligton. En su caso, su primer equipo fue el Táchira... ¡A los 19 años! Antes jugó al béisbol, además de pachangas en la calle en las que era atacante, preocupado sólo por marcar goles. ¿Cómo explicar entonces que el venezolano haya llegado a debutar en la considerada mejor liga del mundo? La mayoría de los futbolistas viven del talento, pero para triunfar es clave la fortuna y el aspecto mental. Sin él he visto quedarse en el camino a grandes proyectos de futbolista. La madurez, el entorno apropiado, asumir las limitaciones propias en el campo, la inteligencia táctica... De eso hay mucho en Mikel, como un tocayo suyo (Roteta) que le precedió en el Málaga en la élite. Curiosamente, otro central capaz de desenvolverse como lateral zurdo. ¿Qué ha demostrado Mikel Villanueva hasta ahora? Mejor destacar qué no hizo todavía. No habló de más, y en dos partidos no ha cometido fallos de bulto. Trata de sacar el balón jugado, pero sin abusar; defiende, pero no intimida a su par al límite del reglamento. En definitiva, trata de pasar inadvertido más que sobresalir en el plano negativo. De Mikel a Mikel, a veces conviene desmitificar el mito. Se puede jugar en Primera sin ser un mago del balón. Físico, cabeza y táctica. Ya es mucho.