Diario Sur

Mis notas del Unicaja - Bayern Múnich

Fracaso. Partido exento de calidad desequilibrado en el último cuarto. Negado ante el triple, sin referentes ofensivos (lesionado Nedovic, Smith estuvo horroroso en el tiro y terminó con -10 de valoración), un gran partido de Musli y el dominio reboteador le bastaron al Unicaja para dominar hasta el minuto 30, para luego moverse en la impotencia y la frustración y sufrir una derrota que puede tener consecuencias en la Eurocup.

Banquillo. Rotación extraña la ordenada por Joan Plaza, que hace dudar si la razón fue debida al encuentro europeo o al importante choque del domingo frente a un Baskonia que el martes derrotó en su pista al hasta entonces invicto Real Madrid. Lo cierto es que el técnico local ya había utilizado en once minutos a los doce jugadores, y en vez de servir de motivación lo que hizo fue desestabilizar a los pocos que estaban entonados, como Fogg, 11 de valoración en los primeros cinco minutos.

Rival. Djordjevic es heredero fiel de la escuela balcánica, lo fue en la pista y ahora en los banquillos. Sus broncas a los jugadores divirtieron a la afición local, pues le entretenía más que el juego de su equipo. Sus exagerados gestos y sus continuas protestas le supusieron una técnica (minuto 16). Pero marcó el devenir del choque: remontó 14 puntos pese a los 10 tiros libres fallados y las 15 pérdidas.

Aforo. El debut del Unicaja en casa en la Eurocup dejó un dato revelador: acudieron al Palacio 5.417 aficionados, más que en muchos partidos de Euroliga.