Diario Sur

FUERA DE PISTA

Continúa la lucha

El Gran Premio de EEUU en Austin marca la racha final del Mundial de Fórmula 1, un campeonato que parece estar cada vez más próximo del lado de Nico Rosberg, lo que no deja de ser una sorpresa, pues el alemán siempre me ha parecido inferior a Hamilton, sin embargo, en este final de temporada, parece haber mejorado mucho y, sobre todo, parece haber madurado mucho, lo que hace que el Mundial esté en la punta de sus dedos, sin olvidar que quedan tres carreras y que cualquier error puede hacer decantar aún el título de un lado u otro.

La victoria de Hamilton reduce la distancia, pero Rosberg ha sabido, tras fallar en la salida, enmendar su error y minimizar daños, aupándose hasta el segundo escalón del podio, ayudado, eso sí de nuevo, por el error de Red Bull que al no estar preparados en el cambio de ruedas de Ricciardo, regalaban la segunda posición al alemán.

Pero todo ello para mí quedaba en segundo termino tras ver la carrera de Verstapen hasta su abandono. El joven holandés nuevamente había dado un recital de pilotaje y agresividad en pista, realizando adelantamientos en sitios inverosímiles con maniobras impensables en la Fórmula 1 actual, tanto que antes de la carrera, los comisarios se sacaban una nueva norma (y van ..), para matizar cuando estos están en el límite de la legalidad. Más valdría que el reglamento estuviera bien realizado desde el inicio del campeonato y no hubiera que andar con parches continuamente, que restan credibilidad y seriedad, a nuestro deporte.

Y el otro polo de atención fue la lucha entre Alonso y Sainz por la quinta y sexta plaza. En un mundo tan competitivo como la Fórmula 1, hablar de estas posiciones suena a grotesco, pero el espectáculo en las últimas vueltas entre los dos españoles fue para enmarcar.

Por un lado Sainz mantuvo a raya a Massa y lo intentó con Alonso, con un coche sin velocidad, sin desarrollo y exento de competitividad; sólo hace falta mirar dónde terminó su compañero, el ruso Kyvat, para comprenderlo. Lo cierto es que el madrileño hizo una carrera magistral y el sexto puesto debe saberle a gloria, además de marcar unos puntos de oro para su equipo, desde el punto de vista económico.

Y hablaremos de Alonso, el asturiano, ha logrado igualar su mejor clasificación en lo que va de año, con un coche que tiene un chasis para la basura, mientras que el motor tampoco es para tirar cohetes, pero que evidencia el momento dulce de conducción en el que el piloto se encuentra. McLaren tiene mucho trabajo por delante que hacer. No todas las culpas se le pueden cargar a Honda, el chasis, viéndolo durante el Gran Premio, es un autentico carrito de polos, y si debemos analizar la situación diría que la evolución del motor es muy superior a la del chasis, así que manos a la obra si quieren tener un conjunto para poder luchar la próxima temporada por algún podio.

Prefiero no hablar en esta ocasión de Ferrari. Otra desastrosa actuación en 'boxes', dejó tirado a Raikkonen, que estaba haciendo una buena carrera, y ya son el tercer equipo tras Red Bull. Hasta México.