Diario Sur

UNA CUESTIÓN

Que no cese la fiesta

El domingo estuve en una fiesta, fiesta de cumpleaños. El anfitrión, todo un señor estadio, estuvo rodeado de unos veinte mil invitados, muchos de los cuales lo vimos nacer en Martiricos en 1941. Pequeño y destartalado se nos presentaba entonces como un 'ambicioso' plan en el que había que colaborar cada día de partido, con cada localidad, con una aportación Pro-Estadio que hiciera posible su crecimiento. Por mi corta edad tardé unos años en hacerme habitual de La Rosaleda y mis primeros recuerdos se asocian con equipos como Coria, Osuna y Onuba, entre otros, para seguir ya en categoría más superior con Atlético Tetuan, Larache y Melilla; a la par, las gradas iban subiendo y los marcadores iban evolucionando hasta la instalación del inimaginable Marcador Simultáneo Dardo, que, mientras veíamos al Málaga, nos informaba de los resultados en los demás campos de Primera. Nunca olvidaré aquel primer encuentro del Málaga en la máxima categoría frente al Valencia y la 'gigantesca' figura del portero Ignacio Eizaguirre bajo los palos. ¡Cuántos malaguistas de postín, además, han dado lustre al fútbol en nuestra ciudad!

Cuando se cumplen 75 años y se echa la vista atrás se da uno cuenta de la intensa actividad de La Rosaleda. Tercera, Segunda y Primera División; Malacitano, C. D. Málaga, Malagueño y Málaga C. F.; partidos de la selección nacional, de Champions e incluso un Mundial. Y en cada caso concreto, amplia remodelación hasta este estadio de hoy que es todo un primor con todos los adelantos que marcan la tecnología.

Y, por si fuera poco, un equipo que ha querido sumarse a la fiesta de cumpleaños con un partido y un resultado fueras de serie. Como si quisiera decirnos que está por venir lo mejor. Mantengamos en alto la ilusión y felicitémonos por haber podido celebrar este 75 Aniversario y, además, con un Málaga en su mejor partido de la temporada.