Diario Sur

PALCO 17

Al fin, un partido tranquilo

Un Málaga muy resolutivo y, sobre todo, con unas ideas muy claras solventó con comodidad un partido que a priori se presentaba complicado, sobre todo atendiendo a las bajas del equipo de Juande. No hubo mucho tiempo para las dudas porque en el primer tiempo hubo dos goles y en el segundo otros dos... Un 4-0 convincente y contundente que dejó bien a las claras quién fue el dominador de un escenario en el que unos y otros se jugaban bastante tranquilidad, sobre todo a tenor de las dificultades que presenta el calendario en esta fase que ahora comienza.

Un penalti innecesario, pero claro, abrió el triunfo de un Málaga dañado por tantas ausencias, pero que supo buscar alternativas a sus problemas. De la mano de Sandro y de una seguridad defensiva que llegaba de entrada por la buena actitud del centro del campo, sobre todo de la mano de un Camacho que parece comienza a ser el que era, el equipo blanquiazul fue cimentando una victoria que acabó siendo contundente, y que cualquier aficionado hubiera firmado antes de comenzar el partido de la celebración del 75 aniversario de La Rosaleda.

El partido tuvo poco que contar, porque el Málaga fue siempre muy superior. Mandó y mantuvo el partido a su antojo, y el Leganés apenas si pudo hacer otra cosa que capear el temporal, porque la verdad es que la cosa pudo terminar en un 6-1 sin que nadie se hubiese espantado.

Al fin un partido tranquilo. Este Málaga parece que va encontrando el camino, y eso es para felicitarse, aunque ahora vienen encuentros en los que un punto vale su peso en oro, pero desde luego vimos al equipo contundente y aseado que todos ansiábamos, el que nos acaba de abrir las puertas de la esperanza.