Diario Sur

LA NUBE DOBLE

Defensores y asesinos

Esta noche Mediaset estrena en Cuatro y otros canales temáticos la serie norteamericana 'Cómo defender a un asesino', hasta ahora solo ofrecida en España en la televisión de pago. Por si no la conocen, se trata de un drama repleto de asesinatos, líos judiciales y mucha tensión. Un culebrón con montaje endiablado pero atractivo, donde el peso del tinglado recae en la actriz Viola Davis, inolvidable gracias a su papelón en la película 'Criadas y señoras'.

En 'How to get away with murder' (título en inglés), Davis es el mayor aliciente de la propuesta, estrenada en 2014 en EE UU, y donde va ya por su tercera temporada. Su personaje (Annalise Keating) retrata a una abogada penalista y profesora de Derecho que recluta pasantes de entre sus mejores estudiantes. Al final todos quedarán enredados en una maraña de secretos, muertes sin resolver y líos por doquier. Pese al pelín desquiciado y a ratos grotesco guion, la fuerza y el magnetismo de Davis, rotunda y de brava mirada, herida y justiciera, hacen que la serie valga la pena.

No es extraño que las ficciones busquen en los abogados del diablo, o sea, en los defensores legales de cualquier criminal, un filón inagotable para sus historias. ¿De qué piel estarán hechos los juristas que se atreven o les toca por turno defender a pederastas, violadores de Burundanga o descuartizadores juveniles? He ahí una pregunta que esconde una novela, o muchas. Y he ahí donde descansa la trama de otra gran serie de este año: 'The night of', producida por la HBO. Un producto más realista y cuidado, con menos efectismo y más poesía visual, que narra las difíciles relaciones entre un presunto asesino y su abogado. En este caso el papel del letrado se diseñó para el fallecido James Gandolfini, pero tras el rechazo de Robert de Niro al final ha supuesto la resurrección en la pequeña pantalla de John Turturro, quien borda las aristas y la desazón de un caso lleno de incertidumbres. Una serie que es una joya breve, dura y emocionante. Ojalá no haya que esperar demasiado para poder disfrutarla en abierto.