Diario Sur

EL RAYO VERDE

Cuestión de fe

A Susana Díaz le gusta repetir que «el PSOE es mucho PSOE» casi a modo de jaculatoria, como un signo de esperanza en que al final se impondrá la «razón suprema», la fuerza de la sigla. Hay que tener una fe de converso para creer, con la votación del comité federal a favor de la abstención sobre la mesa, que reinará la paz y después la gloria, al menos no de momento.

Un dato contra el optimismo oficial subyace en el propio discurso de los que ya no son 'críticos', sino oficialistas, al calificar el comité de «civilizado» o «respetuoso».

Es verdad que se venía de una bronca sin parámetros, la del 1 de octubre, pero es poco balance haber logrado solo respetar las formas. La fractura permanece, la posición del PSC apunta a ruptura, salvo reflexión de última hora, pero se esgrime como dato a favor la propia votación. Quedar 139 a 96 es más que el tanteo 132 a 107 del comité anterior. o sea, cuestión de fe y de ver la botella medio llena o medio vacía.

El discurso de la baronesa andaluza, que cerró el turno de palabras, resultó pacificador y contuvo un histórico de rupturas internas, con el mensaje encriptado de que de esta crisis también se saldrá, que no será peor que otras, y un cierto balance de agravios, con una clara reivindicación de las figuras de Chaves y Griñán.

La delegación andaluza regresaba ayer por la tarde a Sevilla en el AVE con la impresión de haber dado un paso, solo un paso, en la buena dirección y que todavía queda mucho por hacer. Solo dos personas se desmarcaron del voto pro abstención. Fueron Gómez de Celis y Rumí. Pizarro no fue. Y anotaron que en ninguna de las 54 intervenciones se pronunció el nombre de Pedro Sánchez.