Diario Sur

VIENEN CURVAS

Comentarios de ¿hombres?

Aveces hablan de ellos como «comentarios de vestuario» para quitarles importancia, pero también se podrían llamar charlas de bar, de campo de golf o «conversaciones de hombres», como los denominó Donald Trump cuando difundieron su diálogo con un presentador de televisión en un autocar, en el que soltó que «cuando eres una estrella las mujeres te dejan hacerles cualquier cosa como agarrarles del coño». Una delicia de hombre. Con ese nivel de lirismo quién necesita poesía

Hay que darle la razón a Trump en que es famoso y tiene poder, pero se confunde en lo demás: no puede hacer cualquier cosa con las mujeres. Cuando tienes una posición jerárquicamente superior puedes encontrar a alguna mujer con la que hagas lo que quieras, especialmente si te comportas como un acosador machista. A veces es simplemente una expresión chabacana a la que se hacen oídos sordos, no sea que encima la mujer pase de víctima a incitadora, porque existe la absurda creencia de que un hombre poderoso que puede tener a cualquiera no puede ser un abusador. Que no se equivoque nadie, eso no es aceptación de la ordinariez, sino sentido de la autoconservación.

Desde luego Trump no es el único. Dos jugadores del Eibar saltaron a los medios de comunicación no por sus hazañas deportivas, sino porque se habían hecho un vídeo practicando sexo con una mujer que decía que no la grabaran. ¿Por qué lo hicieron? ¿Exhibicionismo?, ¿estupidez?, ¿un poco de todo? El caso es que los futbolistas, que se han autodeclarado víctimas de la difusión del vídeo que ellos mismo hicieron contra los deseos de la chica, fueron recibidos con una gran ovación por la afición cuando saltaron al campo, algo que varios medios deportivos interpretaban como « gritos de ánimo». ¿En serio? ¿Ánimo? ¿Para que se graben más?

Por si alguien pensaba que no había suficientes comentarios burdos de hombres lo remató esta semana Madonna con su «apoyo» a la campaña demócrata, diciendo que haría una felación a todos los que votaran a Hillary Clinton y que era muy buena en eso.

Afortunadamente, la mayoría de los hombres y las mujeres no piensan así, aunque un día puedan reírse de un chiste. No hay que confundir tener sentido del humor con mantener comportamientos de abusador, buscando la normalidad cómplice de los que crees que piensan como tú o que por una cuestión de jerarquía están condenados a escuchar tus comentarios sexistas o xenófobos. Este viernes el Foro de Hombres por la Igualdad convocó movilizaciones contra la violencia machista, algo que comenzó hace años a raíz de una frase en la que José Saramago decía que «el maltrato es un problema de hombres y tenemos que ser los hombres los que lo resolvamos»

Hay groseros muy burdos, pero no justifiquemos como comentarios de hombres lo que son simplemente frases de machista troglodita.