Diario Sur

De la Torre quiere o puede

Esta semana que termina ha vuelto a poner de manifiesto que el alcalde de Málaga hay veces que quiere hacer una cosa y no puede, y otras que puede hacerlas, pero no quiere. El ejemplo de los terrenos de Repsol es muy revelador en este sentido. El PP votó que quería hacer una consulta popular para ver qué es lo que quieren hacer allí los vecinos, pero se está demostrando que en realidad no cree en este tipo de participación ciudadana, porque no hace más que poner excusas de que es imposible llevarla a cabo. Vamos, que en teoría quiere, pero no puede. En realidad está generando una ceremonia de la confusión. Y todo por la falta de valentía del regidor en este asunto. Vamos a ver, no es obligatorio hacer una consulta popular para decidir si van o no unas torres, un parque o cualquier otra cosa que se le ocurra al concejal de la oposición de turno. La izquierda que ha representado tradicionalmente IU, y ahora también Podemos y otros grupos englobados en Málaga Ahora, ha apostado siempre por la participación ciudadana a la hora de decidir sobre lo divino y lo humano. Perfecto. Es muy legítimo. Lo que no se entiende es que esta política basada en las asambleas ciudadanas las haga suya el PSOE o lo que es peor, el mismísimo PP, que no cree en ello. Y no tiene por qué pasar nada. Tan legítimo es hacer una consulta popular como no hacerla, pues ya se han nombrado democráticamente a unos representantes de todos los ciudadanos. ¿A qué juega el alcalde entonces? ¿Por qué tiene tanto temor? A ver si ahora en el fondo de lo que se trata es de ser más asambleario que nadie. Mientras tanto, en el asunto concreto de Repsol, sigue pasando el tiempo entretenidos en estas discusiones bizantinas que, sinceramente, no creo que lleguen nunca a buen puerto. Si finalmente se hiciera la consulta habría que determinar el ámbito de la misma, es decir qué vecinos podrían votar. También habría que determinar cuáles son las preguntas. Y ya puestos, hasta el tipo de césped que tendrían los jardines, el bosque o el parquecito. Lo normal en este asunto es que los grupos del Ayuntamiento de Málaga decidan lo que se tiene que hacer, sin escudarse en los vecinos, pues para eso han sido elegidos. No se puede cargar la responsabilidad en un ciudadano que no sabe realmente el alcance que puede tener su decisión. Las cosas no son tan simples. De la Torre tiene que convencer a los concejales de la oposición de sus planes, sobre todo a Ciudadanos. Esa es su tarea, no marear la perdiz con una posible y poco probable consulta que lo único que provoca es dilatar en el tiempo el proyecto en sí. El primer edil tiene que saber conjugar querer y poder. Si quiere la consulta puede hacerla. Lo sabe. Y si no la quiere también puede pasar de ella. Lo que tiene que ser es valiente con su decisión. Si quiere, puede.

Heredia. Sale reforzado con Susana Díaz

Quien ha querido y podido implicarse en la reconducción del PSOE a nivel nacional ha sido Miguel Ángel Heredia. El secretario del grupo parlamentario socialista ha ejercido un papel determinante estos días a la hora de convencer a sus compañeros de partido de que la abstención es la vía menos mala que debe tomar el PSOE en la próxima investidura de Mariano Rajoy. Este follón ha servido para unir o limar, si había alguna aspereza, al malagueño con Susana Díaz, que no podrá tener ningún tipo de duda sobre la lealtad del jefe de los socialistas malagueños. A nivel provincial se ha producido una escaramuza en Fuengirola, donde Javier García León se ha alineado con las tesis de los sanchistas. No parece que haya tenido mucho eco entre los militantes de la provincia. Quizá sea porque a nivel electoral no es un socialista que haya destacado por sus éxitos, sino más bien por sus atronadores fracasos. No se debe perder de vista que Fuengirola es uno de los pocos municipios de la Costa del Sol donde el PP se sigue paseando en las elecciones. Málaga

Málaga. Crecimiento demográfico
La provincia de Málaga sigue teniendo muy buenas perspectivas para el futuro. El INE publicó esta semana el crecimiento demográfico del país de aquí a quince años. A nivel general, se apunta que habrá un descenso de población en España. Málaga, sin embargo, ganará nada menos que 109.000 residentes. Sólo Madrid ganará más población, lo que demuestra que la Costa del Sol seguirá siendo un destino muy atractivo para atraer a gente para buscar trabajo y a jubilados europeos para disfrutar de la provincia. Sin duda, una buena noticia.