Diario Sur

LA ROTONDA

TrumPodemos

Prometí a mi admirado Manuel Alcántara que iba a ser algo más optimista en esta 'Rotonda', que últimamente me las veía «demasiado pesimistas, para nada concordes con tu vitalismo». Hice propósito de enmienda, porque en esto del articulismo, la palabra de Alcántara es la máxima expresión del firmamento. Me lo propuse, pero... me caigo de boca cada vez que lo intento. Escucho a Donald Trump hablar y entran ganas de llorar: «Sólo respetaré los resultados si gano», ha venido a decir y el candidato republicano que Dios quiera no gane la Presidencia de Estados Unidos sequeda tan tranquilo. Llegan las explicaciones de Pablo Iglesias (el malo, como especifican los del PSOE) y Errejón poniendo paños calientes a la vergüenza de sus acólitos reventando un acto en la Autónoma con Felipe González (al que llamaban 'fascista', ¡Dios mío, qué tropa!) y te das cuenta de que nos puede ir mucho peor aún. Ves la actitud de los ediles 'podemitas', de Colau y de la CUP y de los parlamentarios independentista pasándose las decisiones del Poder Judicial por el forro; ves a los parlamentarios vascos negándose a jurar la Constitución bajo la que se presentan a las elecciones autonómicas; oyes a Otegi hablar de ETA como si fuesen monjes cartesianos a los que se les atosigó; te desesperas ante declaraciones como las de Luena, el ex número 2 con el ínclito Pedro Sánchez (la Naturaleza nunca es igual para todos, sin duda...); compruebas con dolor que algunos intentan preservar nuestra historia y nuestras tradiciones pisoteadas por quienes quieren que no haya ninguna, sino imponer las suyas, incluso por la fuerza, y entonces se te cae el alma al suelo, se te rompe el alma en mil pedazos, y no te puede salir ni una nota para la esperanza ni para el optimismo. Los populismos se están adueñando del mundo, y todos los 'ismos', ya se sabe, son malos. Para un 'ismo' bueno, decenas de nefastas experiencias; lean: fascismo, nazismo, comunismo, estalinismo, franquismo, terrorismo, militarismo, extremismo, racismo... Y podíamos seguir hasta llegar a populismo, donde navegan tan felices los Trump y los Iglesias de Podemos y compañía, porque aunque unos parezcan de derecha y otros de izquierda es mentira, son solo suyos, antisistemas, efecto de los propios errores de un sistema que los ampara, que es verdad que tampoco ha sabido dar respuesta a los problemas más acuciantes de la ciudadanía, a la que se desesperó con los pésimos ejemplos de la corrupción, el culto al pelotazo y las malas praxis, pero tampoco tuvo respuesta a quienes no respetan la legalidad y el sistema y se les permitió el pan y la sal, y así nos va. Viendo a Trump, a la Cup, a Otegi, a Podemos (el numerito de pedir Derechos Humanos en el Congreso hubiese sido para estudio de mi añorado Hilario Cid, psiquiatra, máximo exponente de la escuela lacaniana en Málaga), a uno no le queda ni un ápice de optimismo. Bueno, no. Comprobar que aún 'trumPodemos' estar peor...