Diario Sur

A BOCAJARRO

SÍ... PERO NO

Entre los alegatos de Juande Ramos en la estupenda entrevista de Sergio Cortés que abre esta sección suscribo más de uno, sobre todo ese palmario de que «si estando jugando mal o con problemas, vamos en el puesto 12º o el 13º, en cuanto mejoremos un poco...». Es la misma situación de hace un año y alguna semana más con el Málaga de Gracia, que trepó de forma asombrosa en la clasificación en muy poco tiempo.

Ahora bien, no comparto otra de sus tesis, la de cambiar porque las cosas no funcionan, en aras de demostrar que hay entrenador. A este paso puede estar removiendo el árbol hasta mayo. Este Málaga necesita continuidad, confianza en unos hombres. Pero no generando agravios. Hay algún jugador que ha rendido mal en prácticamente todos los partidos y no pasa a la suplencia, pero otros pierden la confianza tras una mala actuación. Sólo Juande sabe mejor que nadie el estado de los suyos y debe concretar más las apuestas. Es cierto ante el Alavés hubo seis bajas, como mañana ante el Leganés (vuelven Koné y Kuzmanovic, faltarán Llorente y Juanpi), y eso no ayuda, pero hubo tiempo de sobra antes para ir pergeñando algo parecido a un once de confianza, más allá de que pueda rotar o de que haya plazas sin un dueño tan claro. A día de hoy nadie sabía -leyendo el once- cómo jugaría el equipo en Mendizorroza, hubo cuatro cambios de puesto a raíz de la lesión de Llorente y la defensa que empezó el segundo tiempo cambió en el 75 por ciento en su disposición respecto a la del arranque. Son detalles que evidencian demasiados movimientos. Falta más reposo para definir el estilo del que habla Juande -algo vital en un equipo- y que aún desconocemos. Eso e intensidad. Mucha intensidad. Sigo pensando que los errores groseros defensivos, que obligan a jugar cuesta arriba, camuflan ese debate.