Diario Sur

CITA EN EL SUR

La Luna

El miércoles nos perdimos en Marte. La ESA no tuvo más noticias de eso. En un momento en que la UE hace aguas, buscamos una salida en Marte, rojo y seco, y todo indica que nos la pegamos. La Agencia Espacial Europea (ESA) perdió todo contacto con la nave enviada cuando se disponía a aterrizar. Sin noticias de eso. Por supuesto, esto es una manera negativa de ver las cosas: podríamos fijarnos en que la UE, que a ver si llega a marzo, llegó a Marte. May, que en inglés es mayo, la primera ministra británica saliente (saliente el país), sonreía en la última cumbre europea a sus próximos ex compañeros, y Putin les hacía mirar al este. Mientras, al sur, los refugiados no consiguen aterrizar en la UE, que sigue mostrando unos ridículos números de acogida. En Jordania o Irán, los refugiados superan el millón de personas. Qué bien me trataron en la destruida Siria cuando paseé por sus ciudades enteras.

Como la solidaridad no funciona, habrá que apelar a los intereses: la UE se vacía. Es una unión de países tirando a viejos, y hasta en lugares como Málaga, de los pocos que va a continuar ganando población, en el año 2030 (os aviso: todos calvos), uno de cada cuatro malagueños será mayor de 65 años. El 100% de ese 25% querrá cobrar su pensión, como merece, pero la cada vez más rara juventud no podrá con semejante loza y acabará tirando para Marte o más allá.

En 2030 habrá colonias en Marte, y en Málaga un tercio de la población vivirá sola, lo cual no constituye un hecho llamativo pues en la actualidad un cuarto de los ciudadanos ya lo hace. Málaga está llena de casas donde si uno se levanta a media noche al cuarto de baño nadie grita desde la cama ¡esa luz! Lo más habitual, ahora, es una vivienda con dos miembros, sin apenas miembritos, y así no se arregla nada. Habrá que ejercer (odio el verbo implementar) políticas mucho más generosas con los refugiados y pensar que tal como estamos cómo demonios vamos a tener niños, que muchas veces son un demonio.

En 2030 Marte será el planeta cuya población crezca a un ritmo mayor, y Málaga será, tras Madrid, la segunda provincia española con más población nueva. Nuestra población será nueva pero vieja. No tendremos más hijos. Las pocas obras que se acometan estarán rodeadas por una muchedumbre de mirones. ¿Cómo conseguir que las casas con dos miembros se decidan a ser más? Contratando autónomos que pagarán su cuota aunque ingresen lo justo para ingresar su cuota, desde luego que no.

El Mediterráneo va llenándose de refugiados que lo han intentado y en los patios de nuestros colegios jugará un niño en cada esquina. Las aulas tendrán eco eco y las playas serán más silenciosas y más tristes. Marte será próspero. Rojo (y decente, esperemos, como Díaz). Esperemos que la ESA encuentre pronto eso. Queremos ir a Marte, pero estamos en la Luna.