Diario Sur

FALSO 9

Un largo curso

No cabe duda que la Champions es el escaparate mundial del fútbol, aunque los partidos de la Liga y la Copa del Rey también se ven en los lugares más recónditos del planeta. La diferencia es que la Liga la suele ganar el equipo más regular mientras que en las eliminatorias de Champions juega la fortuna del sorteo. A veces, también la suerte influye en el torneo de la regularidad. Estoy pensando en los campeonatos que se deciden en el último encuentro, como pasó entre Real Madrid y Barcelona en aquellos célebres partidos de Tenerife o el empate entre Barcelona y Atlético de Madrid en el que ambos conjuntos se disputaban el título y el árbitro anuló un gol legal a Messi por fuera de juego. Quizá la fortuna no sea tan caprichosa y elige al que considera mejor de la temporada.

Pero hay que reconocer que la Champions concentra en la retina del espectador las distintas y antagónicas imágenes del fútbol. Esta semana hemos podido contemplar el horrible y vergonzoso espectáculo de los ultras polacos del Legia de Varsovia en las calles de Madrid y la memorable actuación de un artista del balón que no se cansa de sorprendernos. Messi representa la sencillez de lo sublime, incluso asombra a quienes no les gusta el culebrón diario del 'deporte rey'. Messi es Messi, punto y aparte.

Hoy volvemos al curso de la Liga tras dejar atrás el concurso de Europa. Mañana y pasado hay exámenes complicados para los equipos que compiten por el título. Estamos ante una carrera difícil con pruebas constantes. Al final habrá que afrontar las oposiciones para conseguir el cetro europeo. Algo que todavía queda lejos. Ahora toca hacer los deberes y no quedarse dormido saboreando las mieles de un triunfo tan efímero como esencial.