Diario Sur

zona técnica

Comienzo demasiado cómodo

Que el Unicaja gane cómodamente fuera de casa en un partido de competición europea es siempre una buena noticia y el equipo malagueño, anoche, lo tenía ya hecho en el primer cuarto. Sin embargo, la escasa oposición de los locales que permitieron a los hombres del Unicaja situaciones de tiro más propias de un entrenamiento que de una competición seria ya no nos parece tan buena noticia, porque partidos como este la desacreditan y mucho.

Acierto exterior

Los dos equipos iniciaron el partido con defensas individuales que no representaban demasiado obstáculo para los ataques. El Unicaja se fue pronto por delante porque tuvo mucho acierto exterior y también era superior cerca del aro. Los primeros cambios de Plaza mejoraron radicalmente su defensa y eso se proyectó rápidamente a su ataque, gracias a rápidos contragolpes. Además, el técnico catalán se inclinó pronto a jugar con dos bases (Lafayette y Díaz) como una buena fórmula para cubrir la ausencia de Nedovic. Al final del primer cuarto el cuadro malagueño tenía una jugosa ventaja de 12 puntos, tras grandes minutos defensivos y 5 de 8 en triples, con Diez y Smith (20 puntos entre ambos) como pareja estelar.

Juego interior

En el comienzo del segundo cuarto, Plaza dejó descansar a los dos protagonistas del primer periodo, pero Waczynski tomó el relevo anotador de sus compañeros y las diferencias se mantenían. La defensa del Unicaja, muy intensa en la línea de perímetro, era clara dominadora de la situación. Los locales solo anotaron 15 puntos en el segundo cuarto. La diferencia visitante seguía aumentando, aunque en estos segundos diez minutos el ataque malagueño encontró una vía distinta de anotación, gracias a un Musli extraordinario, que llegó al descanso como máximo anotador de su equipo. A destacar las catorces asistencias del equipo en medio partido, fiel reflejo de un excelente juego colectivo.

Rotaciones

Tras el descanso, la defensa del Unicaja permitió algunas canastas fáciles de los locales, que movían el balón con más sentido. En el otro lado del campo, el Unicaja alternaba los tiros exteriores con las acciones de Musli, al que la defensa local seguía permitiendo jugar uno contra uno. En cuanto el Unicaja logró estabilizarse en defensa, con Suárez otra vez en cancha, recuperó el dominio del juego. Plaza aprovechó el viento a favor para insistir con Fogg y N’Diaye. La verdad es que tanta presencia de suplentes en el equipo malagueño empezó a reflejarse en su frecuencia de anotación, ya que en el tercer cuarto no llegó a los 20 puntos.

Mal juego

Plaza mantuvo a N’Diaye en el comienzo del último cuarto y volvió a jugar con dos bases. El técnico local también utilizó algunos suplentes y el juego se resintió muchísimo. Ni uno ni otro equipo anotaba y se vivieron los peores momentos del partido. Como la victoria visitante no estaba en riesgo, Okouo y García tuvieron presencia en cancha durante los últimos cinco minutos. El parcial 14-12 del cuarto definitivo es fiel reflejo del pobre juego que vimos en los minutos finales.