Diario Sur

LA TRIBUNA

El Parque de Repsol, una gran oportunidad ¿perdida?

Buenos tiempos corren para la ciudad de Málaga, sin duda se está convirtiendo en un motor económico a nivel nacional. Y esto es por la alta calidad de vida que disfrutamos los malagueños y todos aquellos que eligen nuestra ciudad como destino turístico.

Málaga es una ciudad rica, no sólo la capital sino toda su área metropolitana, y para seguir creciendo necesita seguir evolucionando. Y una ciudad evoluciona cuando todos los elementos que la conforman lo hacen de una forma conjunta. Entre estos elementos podríamos destacar: política, sociedad, economía, turismo, etcétera. Muchos factores que, a su vez, traen consigo otros, que se mezclan haciendo sistemas y creando el desarrollo positivo, o negativo. Uno de estos factores que hace que una ciudad evolucione es la arquitectura y el urbanismo. Motivo por el que escribo este artículo, no sólo como malagueño sino como arquitecto que ha colaborado en el desarrollo de la propuesta actual del Parque de Repsol.

Seguramente otras propuestas traigan consigo bondades y en su generalidad sean positivas. Pueden existir infinidad de ellas, que sean beneficiosas y que entren dentro del marco urbanístico de la ciudad. Todas pueden ser sometidas a estudio, a críticas, y se podrán encontrar pros y contras en ellas. Es imposible que todo el mundo esté de acuerdo en una misma solución.

Siendo parte activa de la propuesta actual, soy consciente de la importancia que tiene este proyecto, y considero que se ha hecho un gran trabajo por todas las partes intervinientes. Además hay que ser conscientes de la oportunidad que tenemos encima de la mesa, y que podría hacerse realidad muy pronto.

Deberíamos dejar a un lado los prejuicios ideológicos y considerar lo factible, no sólo por ser una propuesta ya aprobada por la Junta de Andalucía y Urbanismo, sino por ser una propuesta coherente y con mucho potencial. No se puede desprestigiar un proyecto por el hecho de que existan en él unas torres, esto significa más suelo aprovechable, y es evidente que las torres como elementos configuradores de ciudad no son perjudiciales, sólo hay que fijarse en las grandes ciudades para darse cuenta que esta arquitectura significa desarrollo. Hay que ver las cosas con perspectiva, en esta zona de la ciudad toda la intervención sería un germen de regeneración urbana.

Además es ahora cuando existe un fondo de inversión dispuesto a apostar por el proyecto, y que repercutiría directamente en las arcas municipales, e indirectamente en miles de puestos de trabajo.

Basta ya de brindis al sol y de cánticos de sirena. Esto del 'bosque urbano' se ha convertido en un show donde parece que todo vale. Basta ya de declaraciones que no llevan a ningún sitio, de ser demagogos y de hacer de la hipocresía un valor social.

¿Cómo se puede comparar el Central Park de Nueva York con la intervención en los terrenos de Repsol? ¿Sabemos de qué dimensiones estamos hablando? ¿Sabemos qué tipo de urbanismo rodea un parque urbano? Mejor aún, ¿sabemos qué tipo de urbanismo hace falta para consolidar un buen parque urbano?

Porque para todos aquellos que se manifiestan respecto a este tema, incluso para los que, sin informarse, dejan su firma en internet dejándose llevar por un eslogan sin contenido, el 'bosque urbano' malagueño dista mucho de ser lo que dicen que podría llegar a ser. Hay que conocer la ciudad y saber de qué carece.

Entre las muchas diferencias que se podrían sacar entre Nueva York y Málaga es que el parque natural más cercano que tiene la ciudad norteamericana se encuentra a 90 minutos de su centro urbano, mientras que en Málaga el parque natural de los Montes de Málaga se encuentra a 10 minutos de su casco antiguo.

Da miedo pensar que los responsables de tomar decisiones con repercusiones sociales, o que algunos profesionales con conocimientos sobre la materia, tachen de inapropiado la propuesta presentada sin ni siquiera estudiarla. Que no tengan en cuenta el trabajo de todos los profesionales -técnicos municipales, arquitectos, urbanistas de renombre, paisajistas, etcétera.- que desde hace 15 años han trabajado en la ordenación del sector.

Me gustaría preguntarles a los profesionales y políticos que apoyan la última propuesta de 'bosque urbano' por qué no se ha considerado como importante el bulevar que atraviesa la parcela y que conectaría directamente la estación María Zambrano con la autovía, convirtiéndose en una arteria de la ciudad. O preguntarles cómo se gestionaría económicamente ese bosque, o cuántos años se necesitan para que una vegetación represente un bosque. O que si consideran que el mercadillo de Huelin es innecesario para la ciudad.

Pero más me gustaría discutir sobre los beneficios que trae consigo el proyecto actual, aprobado por los técnicos urbanistas de la ciudad y en cumplimiento del Plan General de Ordenación Urbana. De cómo el proyecto integra un gran bulevar acompañado de equipamientos, vivienda social, oficinas, hotel, comercio, aparcamientos, 130.000 m² de zonas verdes cedidas al Ayuntamiento (con lago, skatepark, espacio para el mercadillo, escenarios, distintos espacios para juegos infantiles, recorridos deportivos, anfiteatro, etc). De si todos estos elementos benefician o no a la ciudad en su conjunto y en particular al barrio.

¿Queremos someterlo a votación popular? Estupendo, pero ¿todo el que vote tendrá que conocer la globalidad de la intervención? o la pregunta será si preferimos un bosque o un parque para hacerlo más fácil. No seamos infantiles.