Diario Sur

BALONCESTO AL SUR

¡Cuánto hemos cambiado!

Ya sabemos que el destino suele ser caprichoso, y el Unicaja echa a andar en Europa mañana frente al Buducnost con un guiño a su historia. El equipo de Podgorica trae buenos recuerdos, ya que allí, con un Bullock estelar y un Gurovic en su salsa, logró la primera victoria fuera de casa en la temporada en la que consumó su mayoría de edad europea. En Montenegro empezó a labrar su fama de equipo aspirante a la élite continental tras clasificarse por primera vez para el 'Top 16' (repitió en once campañas más). Esa Euroliga que en Málaga aburrió a muchos por anodina es la misma que ahora se echa tanto de menos, y eso que aún no ha empezado a competir en una Eurocup con doble premio: el título y una plaza en el torneo más prestigioso, el que jugó durante 16 temporadas, las últimas quince consecutivas. Es normal que hoy la añoranza nos embargue, aunque el rival de mañana recuerde a ese pasado glorioso que siempre debió conjugarse en presente.

Catorce años y tres días después el Unicaja vuelve a orillas del Adriático para iniciar una nueva aventura, diferente a aquella en la que el entonces vicepresidente Carlos Fajardo estaba al mando de las operaciones en los viajes y Bozidar Maljkovic en el banquillo explorando nuevas ilusiones. Entonces todo era regocijo, ahora la tristeza envuelve el camino tras bajar un peldaño en el escalafón europeo. Entonces ambos equipos tenían idealizado Vrsac, la localidad serbia en la que el Unicaja conquistó su primer título, la Copa Korac, y el Buducnost logró el primer doblete de su historia. Ahora luchan por recuperar su prestigio. ¡Cuánto hemos cambiado!