Diario Sur

TIRO LIBRE

'Flopping' en español

Nos guste o no, vivimos inmersos en la moda del uso indiscriminado y tantas veces gratuito de una infinidad de anglicismos, que vienen a sustituir vocablos que en español expresan fantásticamente bien lo que verdaderamente queremos decir, ya sea porque pueda parecernos que suenan mejor, porque con ellos quedamos genial o en la creencia del publicista de su eficacia en su lógico empeño por deslumbrar a un comprador.

Esto en el mundo del baloncesto puede tener una mayor justificación y no solamente porque Norteamérica sea su verdadera cuna, sino porque la influencia de la NBA en nuestro deporte ha sido y es esencial para explicar su evolución. De tal manera que ya nos resulta habitual el uso de términos técnicos y de palabras en inglés aplicadas o relacionadas al juego, que se empiezan a utilizar con total naturalidad y desparpajo, entendiéndose su significado desde edades muy tempranas tanto entre practicantes como entre aficionados en general, que rara vez nos molestarnos en traducir, valgan como ejemplos los siguientes: 'basket', 'dribble', 'pick and roll', 'split', 'back pick', 'cross over', 'pressing', 'zone press', 'small ball', Final Four, 'play-off', 'cheer leaders', 'timing', 'flash', 'rookie', 'clinic', y muchísimos más.

Y una de esas palabras que se impone con fuerza en nuestro vocabulario baloncestístico es 'flopping' (que a mi me suena más bien a la onomatopeya resultante de meter el pie en un enorme charco de barro 'flopp, flopp'. Se ha impuesto en los últimos años con fuerza por la importancia que se le viene dando y en el consensuado auge como uno de los principales males que afligen al juego, que en realidad no hace más que definir la acción de simular o exagerar un contacto inexistente por parte del defensor para obtener una falta por parte del atacante, aunque también podría darse al contrario, como tantas veces hemos visto.

En mi opinión, la responsabilidad de haber llegado hasta aquí es de todos, de técnicos que han impulsado e incluso enseñado a su pupilos la exageración de los gestos, de jugadores que han aprendido el arte de la simulación como un provechoso recurso técnico más y de árbitros que sólo con la exageración han sido capaces de leer una acción de falta o ventaja ilícita. Acciones tales como defensores que para poder sacar la falta del atacante en su penetración a canasta con balón tienen que culminar una buena acción de habilidad, anticipación y posicionamiento exagerando su gesto tirándose al suelo y que ahora corren el riesgo incluso de ser sancionados por 'flopping', en lo que sería un 'superproteccionismo' absurdo al atacante. O determinadas acciones ofensivas, normalmente realizadas por jugadores de reconocido prestigio que han sabido sacar falta a sus defensores con exageraciones o simulaciones gracias a un excesivo respeto arbitral...

La mejor solución, creo, reside en la mejora de la calidad de los arbitrajes. Se debe profundizar en un real y riguroso conocimiento del juego, que los propios árbitros dejen de confiar de una vez en los gestos de unos y de otros para señalar las faltas, se llamen como se llamen, y que independientemente de los aspavientos que pueda hacer un jugador se pite la falta si en verdad la ha recibido. Probablemente, y de esta manera, dejarían al descubierto a los verdaderos 'floppers', aquellos que lo único que pretenden es engañar al arbitro para que sancionen un contacto que jamás ha existido.

Y aunque seguro que nos vienen a la memoria muchos jugadores conocidos de ayer y de hoy, si hiciéramos un 'ranking' histórico de practicantes de esta acción probablemente situaríamos a Bill Lambieer y Vlade Divac como los 'floppers' más importantes de la historia, unos auténticos maestros de un arte ahora denostado. Pero podríamos seguir hablando de muchas clases de 'flopping', como el de un futbolista conocido que dice ser víctima del fuego y en realidad es un pirómano.

El 'flopping' de aquellos que nos quieren hacer creer que es mejor jugar la Eurocup a la Euroliga. El 'flopping' de quienes se esconden detrás de un resultado aunque no haga bien su trabajo. El 'flopping' de quien hecha la culpa a otros de su propios errores. El 'flopping' del trepa, el traidor o el pelota para alcanzar con pocos escrúpulos sus objetivos. El 'flopping' del calumniador que busca el injusto desprestigio de sus compañeros o rivales. El 'flopping' de los que miran para otro lado e ignoran la desgracia ajena... O el 'flopping' de los políticos que simulan que lo hacen todo por España y no se ponen de acuerdo para intentar dar con la verdadera solución de los problemas que nos acucian.