Diario Sur

REPASO GENERAL

Despotismo ilustrado en el turismo

Hay gente a la que le gustaría aplicar la máxima del despotismo ilustrado en el ámbito turístico al grito de todo por el turismo pero sin los turistas. Obviamente, eso es imposible. Pero cuidado. Se está instalando peligrosamente en la opinión publicada, este matiz es importante, que Málaga está prácticamente saturada de turistas. Que no se puede caminar por las calles. Que los bares y restaurantes son unos usurpadores de las aceras. Que hay que poner freno a esto ya. Que la provincia se está llenando de camareros, como si ser camarero fuera una deshonra. En definitiva, se está montando una burbuja informativa que, sinceramente, no responde a la realidad. Si usted tiene la suerte de pasear por Málaga en rara ocasión se habrá visto impedido para pasar por alguna calle por culpa de las mesas y de las sillas. Es cierto que a lo mejor no le gusta ver a los guiris o a sus paisanos comer a la luz del día, pero eso no es para rasgarse las vestiduras. Tampoco es para tanto. Hay que pensar que estos bares y restaurantes que tienen ocupadas, que no okupadas, las aceras, pagan sus correspondientes permisos municipales para ello. Que no se ponga tan estupendo tampoco el Ayuntamiento, que después no duda en meter el estoque a estos profesionales elevando sus ingresos de una manera significativa con la reforma del callejero fiscal, donde parece que todos los establecimientos están la calle Larios. Que esos camareros tan denostados por algunos pagan religiosamente sus impuestos. Que gracias al turismo esta ciudad no se viene abajo del todo en invierno, donde afortunadamente se están dando señales de desestacionalización. Esta semana se ha publicado que las aerolíneas van a sacar nada menos que 700.000 asientos más en sus aviones para venir a Málaga en invierno. Eso supone un 23% de aumento. A ver qué actividad económica presenta unos datos como esos. Aquí, en vez de alegrarnos, nos ponemos en guardia. Ya fuimos capaces de cargarnos el esplendoroso pasado industrial de Málaga cuando éramos pioneros. A ver si se va a repetir la gesta y hundimos a un sector por convertir a nuestros visitantes en personas non gratas. Málaga y la Costa del Sol está muy lejos de presentar esos niveles de saturación. No hagamos nuestros problemas como los de Barcelona, donde hay enfrentamientos directos entre vecinos y turistas. Aquí por fortuna no pasa eso ni de lejos. Esto no quiere decir que no se deba aspirar a mejorar, que no es lo mismo que suprimir. Aspiremos a que los camareros, sean buenos camareros que puedan atender en otros idiomas a sus clientes. A que las sillas y terrazas no sean de plástico de propaganda barata. A que la ciudad esté limpia para que esos turistas y paisanos que están comiendo en la calle no tengan además que convivir con el camión de la basura de esos ayuntamientos que fríen a impuestos a estos denostados establecimientos. Sin duda que hay espacio para la mejora. Pero eso no puede traducirse en que la ciudad sea un desastre por culpa del turismo. Dejémonos de tonterías y no juguemos con lo que a día de hoy sustenta en gran parte a la economía malagueña. La gente da vida. No hay nada peor que una preciosa calle vacía. Que se lo pregunten a los comerciantes, que también ven en el turismo su tabla de salvación. Trabajemos sin complejos por el turismo.

Reconocimiento. Chiquito y Scariolo

Una de las personas que sin duda encuentra un atractivo especial en Málaga es Sergio Scariolo, que tiene fijada su residencia en la Costa del Sol. El italiano va a ser nombrado hijo adoptivo de la provincia. El actual seleccionador nacional consiguió que Unicaja lograra los mejores éxitos deportivos de su historia y ha seguido vinculado a la Costa del Sol con la fundación que lleva el nombre de su padre. Su integración aquí es total. La Diputación también va a premiar con la distinción de hijo predilecto a Gregorio Sánchez, más conocido como Chiquito de la Calzada. El humorista, que arrastra algún que otro problemilla de salud propio de la edad, va a formar parte oficialmente de la historia de la provincia, algo que sin duda se merece por los años que lleva luchando. Enhorabuena a ambos.

Marbella. Cara y cruz

La localidad costasoleña ha vivido una semana intensa de noticias. Una positiva y otra trágica. Lo peor ha sido la muerte de un niño de dos años porque se coló por el hueco de una barandilla que estaba rota y cayó desde una altura de tres metros. Un desgraciado accidente que sin duda puede traer consecuencias judiciales para el Ayuntamiento de la localidad costasoleña, aunque esto es lo de menos cuando se está hablando del fallecimiento de un menor de esta manera. En estos momentos es difícil por no decir imposible que sus padres encuentren consuelo. La noticia positiva ha sido que Pablo Ráez ha encontrado una donante de médula que vive en Estados Unidos. Ojalá todo le vaya bien y consiga vencer su enfermedad. Desde luego le está plantando cara y está consiguiendo concienciar a la población sobre la importancia de la donación. Pablo merecía beneficiarse de ello. Mucho ánimo.