Diario Sur

EL RAYO VERDE

Sólo los intrusos

Mientras el horizonte jurídico-penal del PP se ensombrece, con un 'pavarotti' Correa que quizá aún no ha dejado de asombrarnos, al PSOE se le despeja el panorama en Andalucía. El contrapeso tan utilizado del caso ERE y la formación para balancear los escándalos populares parece que va a dejar de funcionar, aunque, por desgracia, a los socialistas no les puede llegar en peor momento, porque la corrupción 'sistémica', que ha llegado a decir 'Don Vito Gürtel', da argumentos a quienes se oponen a abstenerse en la investidura de Rajoy. La seguridad y confianza en una solución interna de que hace gala la presidenta andaluza parece ahora mismo una pose obligada, más que un análisis riguroso de la realidad.

En primer lugar, ha caído la 'causa política' de los cursos de formación, y con ella un peligro potencial que ya se intentaba que rondara a Susana Díaz. Con el archivo se ha roto el mito Alaya y su supuesto rigor en la instrucción y ha quedado de manifiesto el abuso de poder de la Guardia Civil, mandatada por la mediática jueza, en las abusivas detenciones de los ahora exculpados altos cargos. Alguien deberá dar explicaciones de todo ello, si este país quiere empezar a ser decente.

Tanta o más importancia tiene el auto dictado el pasado jueves por la jueza Núñez Bolaños en el que acuerda sobreseer el sumario de las ayudas a la firma Azucareras Reunidas de Jaén por no hallar delitos, ni prevaricación ni malversación de caudales públicos como señaló su antecesora, en las ayudas concedidas, por 1,3 millones de euros.

Expertos consultados lo consideran crucial y aventuran que será el patrón a seguir por la magistrada: dar carpetazo a las ayudas a las empresas que no tienen intrusos en sus ERE y en las que sí haya, abrir causa para intentar recuperar el dinero defraudado. Aunque hay mucha disparidad de expedientes, todo pinta en que el gran escándalo se va a quedar en unos 70 defraudadores, que con nombres y apellidos, fueron colados en EREs de empresas a las que no pertenecían, y en los responsables de que esto ocurriera.

El auto da por buenas las ayudas percibidas por los trabajadores de empresas en crisis, que no deberán devolverlas, pero además en el caso de la azucarera jiennense se recibieron ayudas de la Junta y del Gobierno central y «no se puede admitir, ni siquiera como razonable, que la misma ayuda que recibe un trabajador, cofinanciada por el Ministerio y la Junta sea, a la misma vez, justa e injusta, dependiendo del procedimiento utilizado, porque sea cual sea el procedimiento la ayuda la recibe su legítimo beneficiario», dice Núñez. La decisión judicial desmonta el gran constructo de las 200 ayudas ilegales, favores a amigos, clientes etcétera y da alas a los imputados en otras piezas del sumario para concebir esperanzas de que por fin se haga justicia.