Diario Sur

VOLTAJE

Ridículo mundial

En la página web del Parlamento Andaluz hay a disposición de los ciudadanos un vídeo que registra el momento en el que los parlamentarios del Partido Popular en la Comisión de Cultura votan a favor de la proposición de Podemos para declarar el edificio de La Mundial como Bien de Interés Cultural. Dotado de un sublime contenido grouchomarxista, el vídeo no conoce desperdicio. Con una riqueza gestual impresionante motivada asimismo por la costumbre, antigua quizás, del voto a mano alzada, se ve claramente cómo el caos se instala en los parlamentarios del PP en el momento justo de la votación. Su portavoz, Antonio Garrido, quizá fuera el primero en levantar la mano y, con la suya, otras manitas populares se alzan. Hay un parlamentario, el de Ciudadanos, que vota en contra y al verse solo se produce entre él y Garrido un delicioso cruce de miradas, un diálogo sin voz, decimonónicos aspavientos y un semblante que casi puede olerse como diciendo Dios mío, pero qué hemos hecho.

Así las cosas, esta proposición no de ley sale por ahora adelante con el voto a favor del PP. Rápidamente el alcalde de Málaga y el propio portavoz popular se apresuraron a restar importancia a este hecho. «Un voto erróneo no tiene ningún significado, lo que importa es el voto que quería ser y que por error no fue». Ahora toca figurarse en qué absurdo follón se convertiría la democracia si estiráramos esa frase hasta el infinito. La certeza de que hay políticos que no saben ni lo que votan es aún más inquietante.

Este suceso del voto por error es otra guinda de un pastel absurdo. Todo lo que circula alrededor del proyecto del hotel de Moneo ha venido siempre envuelto por una cutrez impresionante. Los misteriosos incendios que fueron allanando la zona de Esparteros como en un bombardeo preventivo. Los sucesivos impagos por parte de una promotora que no sabe cómo demostrar su solvencia y que depende de una subvención de fondos europeos como quien espera la lluvia. El desbarajuste de protecciones e informes contradictorios que mediante la burocracia protege la arquitectura o la derrumba según convenga. La bicefalia moral del PSOE, que defiende en Málaga una cosa y en Sevilla la contraria. La hilarante propuesta de reconstrucción de una réplica de La Mundial a unos metros del futuro hotel (¿por qué no propondrán una réplica del hotel de Moneo en otro sitio?). O el hecho, de muy mal gusto, de que los concejales de la oposición dejaran plantado a Rafael Moneo cuando vino a explicarles un proyecto del que apenas conocemos algo más que su fachada. En definitiva, este proyecto sólo ha servido para dividir la ciudad en dos partes enfrentadas y provocar una tremenda impotencia colectiva, idéntica a la inverosimilitud de acontecimientos como el que nos ocupa. Quienes hayan tirado la toalla en la defensa del edificio tienen todavía momentos para el entretenimiento pero, joder, vaya tropa esta que nos gobierna.