Diario Sur

DESDE EL SUR

Adiós PSC, vuelve el PSOE

España le debe una al PSOE. Los socialistas han dado un golpe de timón necesario en su partido para cortar de raíz la peligrosa deriva que estaba tomando su ya exsecretario general. Decíamos desde esta humilde columna que Susana Díaz tenía la responsabilidad de arreglar el problema que indirectamente había generado. Ella fue quien aupó a Pedro Sánchez Castejón (PSC) y ella tenía que encabezar la rebelión para retirarlo. Por fin lo ha hecho y es justo reconocerle el trabajo, pese a que se haya ganado la antipatía de buena parte de la militancia. Pero eso debe ser ahora lo de menos. El apego al sillón de Sánchez podía tener consecuencias muy peligrosas para la unidad del país, debido a sus amistades peligrosas. Pensar que los independentista iban a darle el gobierno por el mero hecho de cambiar a Rajoy era de una candidez supina que nadie se iba a tragar. El riesgo de que Cataluña saliera de España aumentaba de manera exponencial con el llamado gobierno Frankestein. El hasta hace poco líder del PSOE, que demostró que hubiera sido un gran número uno del PSC, quizá porque el acrónimo de su nombre y apellidos coincide con el del partido de los socialistas catalanes, estaba dispuesto a todo, como demostró en el intento de pucherazo en su propio comité federal. Menos mal que el PSOE demostró por qué es un partido centenario. Y gracias a eso seguirá siendo una formación con posibilidades de gobierno en España. Una vez que se ha sacudido su podemización, es cuestión de tiempo que las aguas vuelvan a su cauce. Podemos es un suflé que ya ha empezado a desinflarse, más que nada porque ya empieza a visualizarse como lo que es, un conglomerado de partidos en el que la esencia comunista cada vez es más palpable. Ese fenómeno ya se produjo en Izquierda Unida y ya se está desarrollando en la formación que dirige Pablo Iglesias. El PSOE debe pujar por el centro con el PP. Esa es su verdadera batalla. Tienen que volver a explicar eso a su militancia, en vez de seguir satanizando a los populares, como han estado haciendo en los últimos meses. Los socialistas deben sacar pecho de su pasado en el Gobierno, donde precisamente no destacaron por sus políticas radicales, sino más bien moderadas. No debe, en definitiva, querer ser Podemos. Afortunadamente han virado a tiempo guiados por Susana Díaz, que sin duda se ha hecho acreedora de ser la líder de un partido con vocación nacional. Hoy Día de la Hispanidad es justo reconocer y festejar la vuelta del PSOE y el adiós de Madrid del PSC. Perdón, de Pedro Sánchez Castejón.