Diario Sur

REFLEXIONES AL SUR

Sexo en el deporte

Algo parecido a la serie de 'Sexo en Nueva York', pero en chusco. Últimamente los medios de comunicación deportivos, a menudo parecen más una crónica de sucesos que de hechos relevantes del deporte. Sé que es algo exagerado expresarlo así, pero de un tiempo a esta parte, raro es que no salte periódicamente una noticia relacionada con algún hecho sexual escabroso. Sin contar amaños de partidos, peleas o fraudes varios al fisco.

La penúltima noticia de este tipo ha sido la de estos dos jugadores del Eibar, que quedan retratados como un par de descerebrados, precedida por el escándalo de Benzema o el de De Gea antes de que se disputara la Eurocopa. Con las presunciones de inocencia correspondientes, son comportamientos fuera de la normalidad. Da la impresión que a estos chicos cuando les quitan el balón de los pies, sólo piensan con el miembro intermedio. La sangre difícilmente les llega al cerebro.

En la NBA ocurren situaciones similares. Derrick Rose, el afamado base de los Knicks de Nueva York, anda de juicio por una supuesta violación. Por delante le quedan días tortuosos en medio de una pretemporada que jamás olvidará.

Son hechos aislados, sería injusto decir lo contrario, pero son hechos que alarman a los aficionados y a los que no lo son. No son precisamente espejos donde mirarse. Los jóvenes buscan modelos a los que parecerse, una responsabilidad que muchos de estos deportistas ignoran.

El dinero mal gestionado, tiene a veces estas consecuencias. La ingente cantidad de dinero que se manejan a esos niveles, les hacen creer inmunes a cualquier circunstancia. No son chicos lo suficientemente formados, sólo unos virtuosos del balón que cuando salen del estadio se transforman en indeseables ciudadanos.

Imagino que estas situaciones habrán ocurrido siempre. Que estos hechos deleznables no son exclusivos de esta época. La diferencia es que hoy nos enteramos al momento. Si además, éstos mismos se dedican a compartirlo por las redes sociales, no sólo nos enteramos, sino que nos abochornamos. ¿Conocerán estos tipos la discreción y la vergüenza?

Trofeos a la basura. En la misma semana que el Unicaja vencía en Fuenlabrada con autoridad, tras el pinchazo inesperado en casa, nos enterábamos de la triste noticia de un contenedor lleno de trofeos con destino al basurero. Algo inexplicable. Trofeos menores al parecer, pero no exentos de esfuerzo y sudor. Un alarde de insensibilidad y de respeto hacia la historia del club.

Exjugadores. Hace un tiempo escribí un tuit donde reflexionaba sobre la presencia de exjugadores en puestos directivos, sobre todo como directores deportivos e incluso como presidentes. Apenas aparecen entrenadores para esos puestos. Debe ser que el jugador cuando se retira, se convierte en exjugador, y por tanto alternativa optar a esas posiciones, y el entrenador nunca es exentrenador.

Sergio Ramos. Ha comenzado la cacería del jugador. Cierto es que con sus decisiones en el juego impropias de alguien de su nivel, tampoco ayudan. Pero lo llamativo de esto es la inquina que se desata. Impresiona y asusta. Se ha levantado la veda contra el jugador. Criticar sus errores es lícito, por supuesto, pero el linchamiento, no.