Diario Sur

Coser al PSOE

Está feo exponer en el escaparate los defectos de los demás. Es indecoroso desgranar en la plaza pública los fallos de tu líder político (democráticamente elegido). Pero también resulta indecente organizar su acoso y derribo, por justificado que se considere, sin explicar a los tuyos los motivos de tamaño proceder. No es de recibo que los que concluyeron que con Pedro Sánchez no se iba a ninguna parte imploren ahora un zurcido urgente del PSOE. Mientras, el partido que cambió este país continúa sangrando después de tanta puñalada.

Los que diseñaron el derribo deberían justificarlo. No hay que descartar que varios de sus argumentos fueran convincentes. Pero pedir árnica en medio de tanta calamidad recuerda peligrosamente el desgraciado papel del bombero pirómano.

La operación se montó hace meses. El televisivo José Luis Corcuera, ministro de Interior con Felipe González, lo admitió en 13TV a preguntas de esta periodista. Incluso reconoció que el presidente de la Comisión Gestora que sucediera a Pedro Sánchez podría ser Javier Fernández. Las previsiones se han cumplido.

Por el respeto que merece el actual presidente asturiano, solvente intelectual y referente moral, debería hacer pedagogía acerca de los disparates que, a juicio de los suyos, cometió el dimitido secretario general.

El actual presidente de la Gestora fue quien, a bombo y platillo, presentó a Sánchez como candidato a La Moncloa en el Circo Price de Madrid. Fue el 21 de junio de 2015. En quince meses, Sánchez le ha decepcionado. ¿Habrá sido por sus amistades peligrosas en Podemos, por hacer manitas con los independentistas, por su obstinación en consultar a la militancia sin intermediarios, o porque entró a saco en algunas federaciones de su partido, como la de Madrid, para descabezarla?

Sea lo que fuere, los militantes y votantes requieren una explicación. Pero no sólo se la debe el presidente de la Comisión Gestora. Se la deben, en mayor medida, aquellas y aquellos que hoy se presentan como grandes pacificadores, después de meses y meses de incansable trabajo fraccional más o menos en la sombra. Por cierto, Pedro Sánchez podía haberse dado por aludido, y dar cuenta al Comité Federal de que el proyecto de Gobierno alternativo al de Mariano Rajoy no iba a madurar. En la realidad más inmediata, Javier Fernández ha hecho bien en negar el voto favorable de los socialistas a los presupuestos del Estado para 2017. Su militancia no tragaría ahora una apuesta para respaldar un previsible recorte de 25.000 millones de euros.

P. D. Todos aquellos que imaginaban que aún les quedaba París, es decir, Felipe Gonzalez, que abandonen sus sueños. Ni él mismo hubiera vaticinado su desafortunada intervención en este drama.