Diario Sur

EL RESERVADO

LA POLÍTICA ENTRE COSTURAS

El libro 'El tiempo entre costuras' significó el despegue como escritora de María Dueñas. En estos días, la política española también parece moverse en ese mundo de las costuras. No hay nada más que oír hablar a los dirigentes del PSOE en cuyos discursos aparece permanentemente el verbo coser para referirse a la necesidad de restañar las heridas que dejó el tenso comité federal que derrocó a Pedro Sánchez como líder del partido. Jirones se prevé que dejará también la batalla interna que se libra en Podemos a nivel nacional, pero también en Málaga con las primarias para elegir a secretario general.

El mensaje que los socialistas malagueños repiten en estos días por doquier gira en torno a dos ideas: unidad y defensa del interés general de España. Esa fue la consigna que el pasado jueves trasladó Miguel Ángel Heredia, secretario general del PSOE malagueño, en la ejecutiva, pero también en una reunión posterior, de la que se ha tenido conocimiento ahora, con los cargos públicos del partido (delegados de la Junta, parlamentarios andaluces, diputados provinciales,.). Unos representantes que cerraron filas con la estrategia fijada por la dirección provincial en línea con la marcada por el PSOE de Andalucía.

El sábado 1 de octubre tuvo lugar el comité federal -máximo órgano entre congresos- del PSOE que ya ha entrado en la historia política de este país por el duro enfrentamiento entre los 'sanchistas' y sus críticos y que terminó con la dimisión de Sánchez. En ese encuentro jugó un activo papel Francisco Conejo como 'fontanero' del grupo crítico con el ya exsecretario general. El político malagueño fue junto al valenciano Cipriá Ciscar y el jiennense Francisco Reyes el redactor del texto de la moción de censura con la que se quería evitar el intento de Sánchez de hacer una votación en urna sin que hubiera acuerdo. Conejo, junto a Reyes, fue el encargado de recoger las firmas que evidenciaron que Sánchez no tenía el apoyo de la mayoría del partido.

Por su parte, en el proceso cara a las primarias de la primera semana de noviembre para elegir secretario general de Podemos en Málaga, las dos principales candidaturas que han anunciado su presentación, la del edil de la capital Juan José Espinosa (afines a Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez) y la del diputado Alberto Montero (alineados con Íñigo Errejón), están inmersos en una intensa campaña electoral interna buscando apoyos.

Espinosa concurre bajo la marca 'Podemos en movimiento' y cuenta con aliados como Nicolás Sguiglia, uno de los más destacados dirigentes en la capital, mientras que Montero ha lanzado en las redes sociales el grupo 'Un Podemos para Málaga' y ya cuenta con respaldos como los integrantes del consejo ciudadano municipal Fernando Jiménez y Kiko Vallejo. Esta pugna también hay que entenderla en clave andaluza puesto que los primeros están en línea con Rodríguez y los segundos entre los críticos con la actual líder andaluza.

Mientras tanto, desde las filas del PP aguardan con expectación y desde la tranquilidad de tener las aguas internas en calma las guerras en las dos formaciones de izquierda. Además, los populares malagueños aguardan la formación de un nuevo Gobierno para intensificar su agenda política y poner en marcha iniciativas actualmente paralizadas como la Oficina Parlamentaria.

Trabajo de calle en C's

Con el nuevo curso político y el primer año de experiencia en el Ayuntamiento de Málaga, el grupo de Ciudadanos encabezado por Juan Cassá ha diseñado una estrategia para potenciar el trabajo de calle en la capital. Así se ha remozado y ampliado el equipo en los distritos formado por una treintena de militantes, coordinados por Rafael Dorado, y a los que se les quiere dar un papel con mayor protagonismo en los asuntos de ciudad favoreciendo su participación en los debates públicos.

Paralelamente y para conectar el trabajo con los distritos se han activado dos oficinas: la de Atención Ciudadana, coordinada por el edil Alejandro Carballo y el técnico municipal Íñigo Vallejo, y la de Atención Profesional, bajo la guía de Ignacio Villena, para intensificar la interlocución con los profesionales liberales, colegios profesionales, autónomos, entre otros.

Un esquema de trabajo que han resumido en lo que han dado en llamar 'la fórmula naranja para este año', que aparece en una pizarra instalada en la sede del grupo municipal, y que dice: «Acción política propositiva + fiscalización - complejos y multiplicado por calle».