Diario Sur

zona técnica

Muchas carencias del Unicaja

La falta de un juego colectivo mínimamente coherente en un día en el que sólo anotó cuatro de los 26 triples intentados, condenó al Unicaja a su segunda derrota consecutiva, tras un último cuarto en el que no consiguió los ajustes defensivos necesarios.

Arranque discreto

Para empezar, los dos equipos defendían individualmente, con los mismos emparejamientos en ambos lados del campo. Al principio predominaban los errores de los ataques. Las defensas, por su parte, parecían más preocupadas con las acciones de los perímetros, lo que llevaba a los equipos a limitar sus ayudas interiores. El Unicaja, aunque fallara desde la línea exterior, aprovechó la superioridad de Musli para alcanzar las primeras ventajas. Al final del primer cuarto, el cuadro malagueño, aunque sólo había convertido siete de sus 18 tiros, estaba seis puntos por delante, porque su defensa, con muchos cambios de hombre, había mantenido a raya al ataque aragonés.

Primer bache

En el arranque del segundo cuarto, la defensa local flojeó un poco, y su ataque, con abuso del bote, quedó sólo en manos de Jamal Smith. Como los visitantes igualaron el marcador, Plaza dio entrada a Alberto Díaz, recuperó a Musli y retiró a los aleros más altos para igualar la estatura en el perímetro con dos escoltas. El corte defensivo de la mayoría de sustituciones frenó la anotación aragonesa. Como el Unicaja seguía sin acertar desde la línea de tres, llegó al descanso con sólo 34 puntos, y gracias a ello, el Tecnyconta Zaragoza mantenía sus opciones para la segunda mitad.

Igualdad

Tras el descanso, el juego parecía más igualado que nunca, por eso Plaza tuvo que poner pronto a Lafayette por Fogg en la posición de base, para buscar una mejor organización en ataque. Como los locales seguían fallando triple tras triple, la defensa aragonesa se cerraba cada vez más, y Musli dejó de ser factor en ataque. Como la escasa anotación del Unicaja coincidió con cierta relajación de su defensa, que perdió movilidad y capacidad de ayudas, el cuadro aragonés se acercó otra vez en el marcador. Así llegamos al final del tercer cuarto, con el cuadro zaragozano más metido en el partido que nunca.

Malos ajustes

En el arranque del último cuarto, Casadevall jugaba con tres pequeños y Plaza, sin pívot. Como su equipo iba de mal en peor, Plaza metió pronto a Musli en juego. El cuadro aragonés jugaba con más ritmo, anotaba con comodidad y tomó el mando en el juego y en el marcador. Llegado al momento clave del partido, Casadevall lo dejó todo en la manos Benzing, que puso en evidencia las carencias de Waczynski para jugar de ‘3’ y encarriló la victoria visitante. Cómo sería la situación que Plaza puso a Suárez de ‘3’, pero en los momentos finales, los visitantes jugaron mejor y lograron el triunfo.