Diario Sur

SINÉCDOQUE

MAPA [MÚSICA, ESCENARIOS Y ANTROPOLOGÍA]

Dturante mucho tiempo pensé que los mapas servían para encontrar algo, hasta que me topé por casualidad con Paloma Peñarrubia. Después de conocerla, me di cuenta de que los mapas también sirven para perderse, sobre todo cuando tienen la complejidad y la belleza que la artista ha conseguido retratar en su nuevo proyecto: MAPA. Explicarlo resulta bastante complejo, ya que las palabras no hacen justicia a la experiencia a la que nos invita Paloma, quizás lo mejor es marcar las coordenadas y vivirlo en primera persona. Hoy mismo a las 20:30, en el Contenedor Cultural de la UMA, tendrá lugar un espectáculo audiovisual centrado en la primera parada del viaje: Noruega. Una inmersión cultural mostrada en gran pantalla, con música en directo, grabaciones de campo y poesía, mucha poesía, sobre todo, visual. Las escenas son impresionantes, de una pureza extraña que invita a parar durante un momento. Parar y observar, contemplar y reflexionar sobre cómo nuestra especie estructura su mundo desestructurando cualquier tipo de ecosistema. MAPA comienza a ver la luz hoy, pero no termina aquí, sino que continúa sin descanso y podemos asomarnos a observarlo en cualquier momento a través de la ventana virtual mapstothemusic.com. Cada punto del mapa es música, fotografía, antropología, una pequeña dimensión en la que podemos perdernos para encontrar un sentimiento, una nostalgia de lo que está por llegar. Y de los desiertos de nieve de Noruega, Paloma viajará en noviembre a la arena marroquí, para continuar con su expresión artística del contraste y la riqueza visual de las culturas que anidan el planeta. Paloma viaja para buscar y busca sin intención de encontrar algo concreto, pero sí con ganas de compartirlo con todo el que quiera asomarse al infinito de una nota musical, un horizonte blanco, una habitación vacía. MAPA es una cartografía que traspasa las unidades de medida convencionales, que une el tiempo y el espacio en una teoría artística que se acerca al realismo mágico con una sensibilidad brillante y emotiva. Un viaje que no cansa, un trayecto sin más equipaje que la imaginación de los pasajeros.