Diario Sur

FUERA DE PISTA

Hamilton explota

El Mundial de Fórmula 1 llegó a Malasia y con ello al circuito más ancho, lo cual significa que admite diferentes trazadas en cada curva y lo hace ser el gran premio donde más adelantamientos hay de toda la temporada.

La suerte en esta ocasión no estuvo con Hamilton. El inglés, que estaba haciendo un fin de semana impecable, veía cómo su motor explotaba cuando dominaba la carrera totalmente y ello le supone complicarse, y mucho, la lucha por el título, más aun cuando un Vettel fuera de tono le daba la ventaja de llevarse por delante a su compañero y rival por el campeonato, Nico Rosberg, mandándolo a la última posición en la misma salida.

La acción de Vettel pone de manifiesto el estado de nervios que se vive en Ferrari, con solo un coche en pista al tener que abandonar el alemán. Los italianos volvieron a perder una ocasión de oro, cuando Hamilton rompía su motor, perdiendo unos puntos cruciales en la lucha por el campeonato de constructores, pues Raikkonen no pudo contener ni a los Red Bull ni la remontada de Rosberg, que desde el último puesto llegaba al tercer escalón del podio. Ya parece que nadie pone en duda que Alonso hizo lo correcto al abandonar el equipo del 'cavallino rampante' ante la falta total de competitividad.

Magníficos los Red Bull, y mejor aún Daniel Ricciardo, que se hacía con una victoria que se le escapó en Mónaco por un error de su equipo y que en Sepang le suponía una pequeña revancha, mas cuando tuvo una emocionante y limpia lucha con su compañero de equipo, Max Verstappen. Esto hace que el equipo austriaco se encarame a la segunda posición del campeonato y, o mucho cambian las cosas en las cinco carreras que quedan, o los italianos pueden irse despidiendo del subcampeonato.

Fernando Alonso volvió a estar imperial. Salía ultimo por usar un motor extra, después de agotados los que marca el reglamento, y acabó séptimo en una de sus mejores carreras desde su vuelta a McLaren, demostrando de paso que el motor Honda va ganando fiabilidad, aunque aún le falte mucho para poder competir contra los todopoderosos Mercedes a nivel de potencia.

Sainz, por su parte, acabó undécimo con un coche falto de velocidad. Es una pena que Red Bull no le deje salir, pues, si como es notorio, Renault lo quiere en su coche para el año próximo, podría ser el inicio de una relación muy fructuosa a medio plazo. Los franceses mejoran carrera a carrera y nadie duda de que serán candidatos al título en dos o tres años.

El tema del fin de semana, aparte del excelente doblete de los Red Bull, fue de nuevo las penalizaciones en carrera. Rosberg recibía diez segundos, que luego no alteró para nada la clasificación, por un adelantamiento al límite sobre Raikkonen, y también Vettel recibía otra penalización de tres posiciones en la parrilla de salida del próximo gran premio por el incidente en la salida, cuando colisionó con Rosberg.

Todo el mundo se queja de que la Fórmula 1 ha perdido emoción, y es verdad, pero cuando algún piloto hace un adelantamiento que se sale un milímetro de lo normal y tiene un toque con otro piloto, ahí están los comisarios para penalizar, sin una norma clara que aplicar en igualdad de situaciones. Este es un deporte de contacto, necesita de acciones arriesgadas y de pilotos valientes, que den emoción al espectáculo, aun creando situaciones de riesgo inherentes a este deporte. Si no, terminaremos viendo que es más peligroso un partido de tenis que una carrera de Fórmula 1.

Hasta Japón.