Diario Sur

A CADA UNO LO SUYO

El 'Sr. X'

Es buena costumbre la de no meter las narices en los asuntos privados de los semejantes, salvo que los interesados demanden consejo u opinión y uno esté en condiciones de ayudar y no liar más la situación. Sin embargo cuando de partidos políticos se trata conviene precisar que sus actos, proyectos y gestión nos afectan a todos, por lo que es natural que se pueda mostrar acuerdos o adhesiones a sus planteamientos. Sus 'asuntos internos' tienen que someterse al imperativo constitucional, «su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos» (art. 7 de la CE). Soy del PCE y de IU, pero eso no me impide valorar al PSOE como un partido esencial en el panorama político español aunque discrepe de su escasa voluntad transformadora de la realidad, sus políticas económicas neoliberales y, todo sea dicho, de su débiles reflejos a la hora de atajar los sonados casos de corrupción en sus filas.

No me alegro de la dramática situación que vive el PSOE, aunque tengo fija en la memoria bochornosas escenas de significados dirigentes socialistas dando rienda suelta a su anticomunismo más primario, con gran regocijo de los pelotas de turno. Pedro Sánchez fue elegido por las bases socialistas con el decidido apoyo de barones territoriales, los mismos que ahora trabajan con ahínco para defenestrarle. El proceso que va por medio ellos lo sabrán, pero hay datos objetivos, como que el Comité Federal del PSOE hasta la presente (cuando escribo esto) acordó el voto negativo a la investidura de Rajoy y Sánchez está simplemente cumpliendo ese mandato. Como jurista, y por lo que conozco del marco estatutario del PSOE, no salgo de mi asombro cuando una relevante dirigente socialista, plantada ante la sede de Ferraz, suelta eso de «la única autoridad que existe en el PSOE es la presidenta del Comité Federal que... soy yo». Puede que Verónica Pérez apele al derecho natural, porque los estatutos del PSOE no dan cobertura a esta versión simplona del L'État, c'est moi atribuido a Luis XIV.

Cuando soberbia sin límites, palmeros sin oficio conocido y adictos con nula capacidad crítica se juntan, mala cosa. Un Comité Director del PSOE-A convocado a mayor gloria de Susana Díaz, la misma que no entendía que 4000 militantes pudieran decidir que hacía IU en el gobierno de Andalucía y que ahora, con 17 dimisiones, prepara su entrada triunfante en la política nacional. Y un expresidente del Gobierno mareado con tantas puertas giratorias, hasta el punto de tener que desmentir que se considere Dios y que se indigna porque dice que le engañó Sánchez con la abstención, olvidando su 'OTAN, de entrada, no'. Y para colmo, ignora Felipe González que la decencia exige no publicitar lo que en privado te dicen, salvo que sea un delito, como por ejemplo organizar y financiar a terroristas como los GAL. Supongo que Barrionuevo, Vera o R Galindo se sentirán liberados para contarnos a los españoles quien era el 'Sr. X'.